El sistema de transporte público del Gran Concepción, entre buses, Biotrén, colectivos y otros medios de movilización, vive momentos cruciales.
Estamos ad-portas de un proceso de modernización en forma de pago electrónico. Esta mejora, por supuesto, vendrá a facilitar la pega para los conductores, pero también la del enorme flujo de usuarios.
Lo que nos convoca hoy son las condiciones técnicas. Porque claro, de poco sirve poder pagar con tarjeta la micro si esa misma micro está, estadísticamente, bajo una constante presión técnica.
Los buses en Concepción deben tener, según resolución ministerial, como máximo una antigüedad de 18 años al 31 de diciembre. Sin embargo, existe una prórroga de seis meses para que los empresarios puedan buscar un reemplazo que puede ser nuevo, de otra línea local sin límite de años o de una ciudad externa con cinco años máximo de vejez.
Es así que había, a marzo de este año, 82 buses del 2007 con permiso para circular todavía. No por ser viejas decimos que estén en un estado malo; a veces hay micros nuevitas que parece que se van a desarmar. Eso sí, esto trae un problema de fondo: la dependencia del sistema en buses de casi dos décadas de incesante servicio y, finalmente, la antigüedad de los buses en el Gran Concepción.
Coronel y Lota tienen el transporte público más envejecido de la provincia
En 2025, la antigüedad de los buses del sistema RED en Santiago es de tres años en promedio. Claro, a los capitalinos les dan recursos que nosotros, ni siquiera proporcionalmente, podríamos recibir jamás.
Desde ya, agradecemos al periodista Jorge Caripán que colaboró en la búsqueda de información de Transparencia. Los datos hablan por sí solos.
Al 31 de marzo de 2026, 2089 buses estaban inscritos y activos en el transporte público del Gran Concepción, incluyendo el servicio Concepción-Coronel-Lota y Concepción-Tomé. El promedio de edad es de 12 años, nueve más que en el caso de Santiago.
Al último día de marzo, por ejemplo, Transportes Tomé, que une dicha ciudad con Concepción, tenía 63 máquinas inscritas. La más antigua era del 2011 y la más nueva era del 2026, con una antigüedad promedio fijada en el 2017, es decir, poco más de nueve años.
De los 1892 buses de las 35 líneas del licitado, los azules con gris, hay algunos van desde el 2007 hasta el 2026. El promedio de vejez es de poquito más de diez años.
En tanto, los 134 buses inscritos para el servicio Concepción-Coronel-Lota promedian 14 años y medio de antigüedad, más de 11 años más que el valor santiaguino. Además, preocupa el envejecimiento: la micro más nueva que recorre la zona del carbón es de 2020, con seis años a cuestas.
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