En marzo pasado te contamos en una nota la desconocida historia de las estatuas que adornan el campus de la Universidad de Concepción. En aquella oportunidad faltaba una y muy importante, hablamos de la estatua de Juana de Arco que volvió a su hogar después de un largo proceso de restauración.

Fue traída a finales de los años 30 por Enrique Molina
La estatua que representa la figura de la heroína francesa Juana de Arco fue traída a la UdeC por el rector Enrique Molina a fines de la década del 30. Forma parte de las emblemáticas esculturas blancas que fueron instaladas con fines pedagógicos, ornamentales, pero sobre todo para la vinculación cultural de sus alumnos.
Esta estatua en particular, Juana de Arco en Domrémy, es una copia de la obra maestra del escultor francés Henri Michel Antoine Chapu (1833-1891). La versión original en mármol se encuentra en el Museo de Orsay de París y representa a heroína francesa en una actitud de profunda meditación y contemplación. Juana de Arco está arrodillada con sus manos juntas, transmitiendo una sensación de serenidad.
Descrita por el Museo de Bellas Artes como “figura femenina sentada, de frente, tiene ambas piernas flectadas, las dos manos juntas sobre las piernas, con cabeza erguida y mirando hacia su izquierda, con un pañuelo en la cabeza, vestido de media manga y los pies descalzos”. Obviamente en el Museo de Santiago también hay una réplica de esta obra.

Proceso de restauración Juana de Arco
De acuerdo a lo que informa el sitio Noticias UdeC la estatua fue retirada debido a que sufrió daños realizados por terceros que incluían por ejemplo “suciedad superficial y alteraciones de las capas de pintura, como decapamiento, grietas y pérdidas. Estructuralmente, además, se distinguen algunas fracturas con pérdida de soporte”, detallan.
Por todo esto hace algunos meses la estatua fue retirada para ser restaurada por especialistas bajo la supervisión de la Unidad de Arquitectura de la universidad y reinstalada donde siempre, al costado norte del edificio Virginio Gómez frente al foro de la UdeC, mirando hacia el campanil.
El proceso de restauración incluyó decapado químico y manual, retiro de reparaciones previas, consolidación de fisuras y aplicación de una nueva pintura de terminación. Hoy luce brillante para ser admirada por los miles de estudiantes que circulan a diario por la Universidad de Concepción.

Un ícono del campus universitario: La desconocida historia tras la famosa ballena UdeC

