El Ministerio de Obras Públicas ingresó al Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental el proyecto que permitirá reemplazar la actual balsa Cerro Negro, que cruza el río Itata entre Quillón y Bulnes, por un moderno puente.
La cartera ingresó la Declaración de Impacto Ambiental de este viaducto, que contempla una inversión superior a $4 mil millones. Así, los vecinos quilloninos de Cerro Negro y los bulnenses de Santa Clara tendrán una conexión vial permanente.
El seremi de Obras Públicas de Ñuble, Luis Carrasco, destacó que el puente es “una obra largamente esperada por las comunidades”. Además, la autoridad informó que se crearán 150 puestos de trabajo en la construcción. Por años se habló de instalar un puente mecano proveniente desde Biobío aguas abajo, más cerca de Quillón, pero la comunidad colaboró en la determinación de mantener el lugar.
Reconocerán valor histórico de la balsa Cerro Negro entre Quillón y Bulnes
Dentro de las facilidades del puente Cerro Negro, se considera que sea de dos pistas, tenga vereda y ciclovía, obras de seguridad, defensas ante el río Itata y accesos mejorados en cerca de 160 metros de longitud. En paralelo, se propone la creación de la plaza Balsa Cerro Negro. El parque rescatará el valor patrimonial de la balsa, última que queda funcionando en Ñuble y que lleva más de un siglo atendiendo. Ojalá la dejen ahí, cuidándola y agradeciendo su invaluable servicio…

En prácticamente todo Chile, pero aún más en Biobío y Ñuble, las balsas sobre importantes ríos fueron prácticamente el único método de transporte por centenares de años. Según el Ministerio de Obras Públicas, desde tiempos coloniales existió un sistema precursor de la balsa en Cerro Negro. Un vecino tiraba un cajón de metal donde iban personas, animales o víveres con un cable desde un lado del río al otro.
Con el paso del tiempo, se logró dejar atrás este riesgosísimo sistema. En 1906, 120 años atrás, se instaló la primera balsa más grande y estable que cruzara el curso fluvial. Para 1920, el Ministerio de Obras Públicas comenzó a encargarse de su funcionamiento y cuidado. La actual balsa funciona desde 1996, tiene capacidad de carga de ocho toneladas y funciona de forma manual, con una evolución del sistema de “hombre tirando cable”.

