A 10 años de la llegada de Biotrén a Coronel: ¿Qué falta todavía por mejorar en el servicio?

Transporte ferroviario Biotrén Corto Laja
Biotrén | Foto: EFE en X

El 29 de febrero de 2016 volvió a circular un convoy de pasajeros entre Coronel y Concepción tras la inauguración del servicio de Biotrén.

Diez años de una mejora considerable en la calidad de vida y la locomoción colectiva de la zona sur de la capital del Biobío. Decenas de miles utilizan este medio de transporte diariamente para estudiar, trabajar o simplemente viajar.

Sin duda, el estándar del servicio es prácticamente insuperable por su competencia: los buses rurales “Coronel-Lota”. Las frecuencias son mejores en mayoría de casos, estudiantes y adultos mayores no sufren discriminación o malos tratos por los choferes, y la calidad técnica es superior ante un promedio de micros que supera los 10 años a simple vista.

¿Qué capacidades pueden mejorar en Biotrén?

Pero no podemos mirarnos el ombligo nada más. Como todo en la vida, Biotrén aún tiene materias de mejora que deben ser tratadas considerando las capacidades, claro. Los retos que quedan son duros, pero es parte de la consolidación de los trenes en Chile, ideales para nuestra geografía, pero renegados por ciertas autoridades del pasado y del futuro que no ven lo positivo de fortalecer la vía férrea.

Vamos por partes. En primer lugar, hablemos del funcionamiento como tal. Biotrén posee excelentes frecuencias de lunes a domingo, con salidas madrugadoras y nocturnas. Sin embargo, no opera en días feriados de forma totalmente inapelable. Toca volver a la Coronel-Lota en estas dos ciudades.

Es imperativo que funcione todos los días del año, con turnos de funcionamiento y trabajo, tal como funciona el Corto Laja-Talcahuano los 365 días del año.

Mejoras técnicas que hay que tener en cuenta al futuro

En materia técnicas, los trenes, actualmente, tienen tres carros. Aumentar la capacidad del servicio no puede realizarse sin andenes más grandes que permitan coches más amplios.

¿Y si hay un fallo por la electricidad? Deberían construirse más subestaciones eléctricas: recordemos que emergencias de este tipo ya han ocurrido por mal funcionamiento interno o fallas debido a robos de material. Sobre el robo de cobre, ocurrido con alta frecuencia, es imperativo que se encuentre una nueva forma de cable menos atractivo al hurto.

Fuentes de Sala de Prensa especialistas en el área eléctrica indican como posible solución el coppersteel, un conductor eléctrico que mezcla el cobre con otros metales y lo hace casi imposible de revender en desarmadurías y fundiciones. Los ladrones de la malla que protege la línea férrea, en tanto, deberían quedar sin pega si se reemplazara por muros prefabricados.

Falencias del material rodante han sido frecuentes. El 4 de marzo por la mañana, por ejemplo, se suprimieron seis servicios en las dos líneas por “falla de equipo”. En ese sentido, es imperativo tener automotores de reserva en estaciones con más flujo por si acaso.

Además, problemas con las barreras del tren, sea por robo, accidente o dificultad técnica, disminuyen los tiempos de traslado en el Biotrén, tren de carga y vehículos motorizados. Dentro de las alternativas, soterrar cruces siempre ha sido el objetivo, pero los avances han sido tan lentos como el taco de San Pedro de la Paz.

¿Veremos alguna vez en el futuro alguna de estas medidas? Si bien unas requieren cambios estructurales, hay otras que piden voluntades a gritos para mejorar la calidad de vida de los usuarios.

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