Por Paula Díaz
La YMCA brilló en los años 80 y 90 en Concepción. La novedad de la piscina temperada atrajo a un público familiar y a personas mayores que, como comentan los locatarios de la galería, “pasaban todo el día en el edificio”.
Pero los años pasaron y, de a poco, el recinto perdió protagonismo. Finalmente, en 2021 cerró definitivamente sus puertas. Desde ese minuto, la YMCA pasó de brillar en el centro de la ciudad, a convertirse en un edificio oscuro, inhóspito, con ventanales quebrados y luces apagadas.
Sin embargo, su nombre volvió a sonar entre los penquistas luego que la Municipalidad de Concepción manifestara sus intenciones de comprar el edificio. Aun así, desde que cerró sus puertas, nadie ha ingresado al recinto. Eso hasta ahora pues, de manera exclusiva, Sala de Prensa accedió al recinto y pudo constatar su lamentable actual estado.
La YMCA por dentro después de 5 años de abandono
El espacio se encuentra absolutamente abandonado. La piscina, que en algún momento recibió a un sinfín de personas, hoy se encuentra desolada. Trofeos se despliegan alrededor y el agua, turbia, cubre apenas el fondo de la pileta.


Las escaleras dirigen a los siguientes pisos, donde no hay más que máquinas de ejercicio abandonadas que juntan polvo y se corroen por el paso del tiempo.
Incluso, los espacios que en algún momento fueron oficinas, permanecen como el recuerdo de lo que en algún momento fue la exitosa administración de YMCA, misma que hasta el día de hoy arrastra problemas legales que complican su venta.


Historia de procesos judiciales complican venta del recinto
Hace algunas semanas, en Sala de Prensa tomamos la decisión de investigar qué sucede con el espacio deportivo. Es así como nos encontramos con una serie de problemas administrativos, legales e incluso penales.
Pero vamos más atrás. La YMCA llegó a Concepción el año 1927, cuando se fundó la Asociación Cristiana de Jóvenes en nuestra zona. Llegó primero a la calle Colo-Colo, y algunos años más tarde se trasladó a su actual ubicación.
El 2016 puede haber sido un año bisagra para la historia de esta organización. La YMCA empezó a sufrir una crisis financiera aquel año, que se agudizó en 2018 con el deceso de Pablo Mansilla Fernández, joven de 22 años que murió ahogado en la piscina del edificio. En este caso, una salvavidas fue formalizada por cuasidelito de homicidio.
Un año más tarde, una nueva tragedia golpeó a la institución. Un hombre de 61 años también falleció al interior de la piscina, aunque en esta oportunidad todo indica que falleció debido a causas naturales.
Cuando llegó el estallido social, la YMCA ya venía complicada. Finalmente, la pandemia terminó por sepultar cualquier esperanza de continuar con el proyecto y en 2021 se cerró.
Municipalidad y Subdere negociando por la YMCA
Concepción tiene de todo, salvo una piscina municipal. Por eso, durante la administración del ex alcalde Álvaro Ortiz se comenzó a gestar la posibilidad que la Municipalidad de Concepción adquiriera el edificio con el fin de utilizar las inmediaciones y entregarle a la ciudadanía un espacio de recreación.
En la gestión actual, el alcalde Muñoz, mantuvo la postura de comprar el recinto. Incluso, tramitó la solicitud de un préstamo de $7 mil millones a la Subsecretaría de Desarrollo Regional para comprar y recuperar la infraestructura.
Sin embargo, en los últimos días, la jefa de la Subdere, Ana María Abello fue clara. “El análisis jurídico fue negativo por las cargas económicas que arrastra la administración de YMCA Concepción, lo que podría llevar al recinto a un remate, lo que impediría la posible compra”.
Por su parte, el alcalde comentó en exclusiva a Sala de Prensa que “el municipio está con su situación económica habilitada para recibir un préstamo de 7 mil millones, pero acá la alerta es que no tengamos riesgo de remate”.
Respecto a los problemas que enfrenta la actual administración de la YMCA, el jefe comunal señaló que “hay que definir si son subsanables. Si se puede subsanar, perfecto, y si no, no vamos a ocupar recursos municipales públicos”, manifestó.
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