A un costado de la Dirección de Postgrado de la Universidad de Concepción existe un pequeño taller que esconde una gran historia. Se trata del último funcionario universitario que se dedica al oficio del “soplado de vidrios”.
En Sala de Prensa decidimos rescatar esta historia pues es notable que -en tiempos donde comienza a reinar la Inteligencia Artificial y las obras hechas por humanos parecieran quedar en segundo plano- en la Universidad de Concepción este oficio manual sigue existiendo.

Último soplador de vidrios UdeC: “Amo lo que hago”
En el taller nos recibe Jaime Pavez, este trabajador universitario lleva más de 30 años en este oficio. Pero no ha sido el único, aquí han pasado 5 generaciones de sopladores. De a poco se han ido jubilando -nos cuenta- y hoy solo queda este funcionario que nos recibe solitario, pero feliz haciendo lo suyo, soplando vidrios.
Hasta este lugar llegan estudiantes o investigadores que trabajan en laboratorios y que requieren alguna reparación de un tubo de ensayo, una pipeta o incluso la elaboración de un instrumento con alguna medida o forma en específica. Don Jaime puede hacer casi cualquier cosa que le pidan, la única exigencia es un plano con la forma y las medidas.
Él define su trabajo como de “reparación y fabricación de piezas de vidrio para laboratorio”. Sobre si le costó trabajo aprender el oficio señala que “claro, estuve como 9 mese a prueba y de ahí me afirmé para hacer piezas más sofisticadas, es un orgullo. Me encanta lo que hago, amo lo que hago y sigo experimentando cosas nuevas“.
Sobre el hecho que hoy en pleno siglo XXI cuando reina la IA en la Universidad de Concepción mantenga este oficio señala “deberían de hecho seguir haciéndose trabajos manuales, ya sea lo que yo hago o muchas otras áreas más, para que no se pierdan las manualidades, que se pueden perder con mucha IA o con tecnología”.
Hoy Don Jaime permanece solitario en este pequeño taller, pero luego dice él se irá a nuevas instalaciones en Química donde tendrá un nuevo espacio y seguro se llenará de trabajo con lo estudiantes que en medio de sus experimentos pudiesen quebrar algún instrumental o bien requieran uno especial…Don Jaime es a quien deberán acudir.


