Nace el Valle Vitivinícola del Biobío con ayuda de Corfo para potenciar el enoturismo

Valle del Biobío vinos
Valle del Biobío | Foto: Cedida Corfo

En septiembre de 2017, la Provincia de Ñuble se separa de la Región del Biobío y se transforma en una región independiente. El impacto de esta decisión aún se siente en materia vitivinícola.

Prácticamente todo el Valle del Itata se quedó en Ñuble y con ello toda su riqueza en producción de vinos. El Biobío, en tanto, se quedó sólo con un tramo pequeño de Itata. Ahora, intenta reconstruir su imagen como una región productora de vinos, utilizando el concepto de Valle del Biobío.

Enoturismo en el Valle del Biobío

El enoturismo se entiende como una forma de turismo especializado en visitar regiones vitivinícolas para descubrir la cultura, el paisaje y el proceso de producción del vino.

En lo que ha sido calificado como un “hito clave” para el fortalecimiento productivo y turístico de la Región del Biobío, representantes de viñas, emprendedores, instituciones públicas y actores estratégicos del ecosistema vitivinícola se reunieron en las oficinas del Comité Corfo Biobío para constituir formalmente la Gobernanza del Programa Territorial Integrado (PTI) Vitivinícola.

La Subdirectora del Comité Corfo Biobío, Ximena Riffo, dijo que este programa busca “abordar brechas estructurales del sector, tales como la limitada articulación comercial, la necesidad de mayor agregación de valor, la estandarización de procesos productivos, la profesionalización de la gestión y el fortalecimiento de la asociatividad. Asimismo, se propone mejorar la capacidad de acceso a mercados nacionales e internacionales, robustecer estrategias de comercialización y avanzar hacia modelos productivos más resilientes frente al cambio climático”.

Valle del Biobío
Reunión en la que se crea el Programa Territorial Integrado Vitivinícola del Valle del Biobío | Foto: Cedida Corfo

El enoturismo en el Biobío representa una oportunidad concreta para dinamizar economías locales, descentralizar la oferta turística y poner en valor el patrimonio rural. La articulación entre viñas, operadores turísticos, servicios de alojamiento, gastronomía local y municipios permite diseñar rutas, experiencias integradas y propuestas de alto valor agregado que conecten al visitante con la historia, el paisaje y la identidad del valle.

El Gerente Comercial de Haras Santa Amelia, Jorge Venturelli, pidió “aprovechar estas instancias para vincular a los nuevos talentos con la industria. El desafío es integrarlos a la red de alojamiento y gastronomía local”. El objetivo es “asegurar que en cada mesa del Biobío siempre haya un vino de nuestra región“.

Día del Vino remarcó cultura y enoturismo en el Biobío y La Araucanía