Los trenes o el ferrocarril como medio de transporte público está de regreso o al menos lo estaba hasta la administración anterior. Eso se dilucidará en los próximos meses.
Evidentemente, los impactos de un modo de transporte como el ferroviario son mucho menores que los que acarrean los automóviles, los camiones o buses. Es decir, los beneficios y valoraciones positivas son más y prueba de ello es lo que pasa con el Biotrén.
En 2024, el servicio transportó poco más de 11 millones de pasajeros. Las estimaciones sólo para este primer trimestre de 2026 eran de 15 millones, un crecimiento pocas veces visto.
En este escenario, el Instituto Ferroviario de Chile entregó su proyecto Trenes para Chile al 2050.
Los ejes del proyecto Trenes para Chile
El Instituto Ferroviario es una ONG que nació el año 2007 y que la integran “profesionales independientes con experiencia en el ámbito ferroviario”. Su enfoque es “difundir y realizar estudios, proyectos y asesorías en todo lo relacionado a sistemas ferroviarios y transporte.
El documento que presentaron tiene 78 páginas y según afirma Fabián Figueroa, reconocido experto en infraestructura, tecnología, planificación y gestión del sistema ferroviario, “fue continuamente revisado por los distintos expertos que tiene el Instituto”.
“Primero, plantea un diagnóstico sobre la situación actual, pero también una visión de futuro de hacia dónde va el país y cómo el ferrocarril se inserta en él y hace el punto de que es crítico contar con él para alcanzar las metas que establecen incluso otras políticas. Posteriormente se plantean otros objetivos importantes en dos niveles. El primero, en gobernanza marco legal institucional. El segundo, en tanto, refiere a los objetivos que buscaría cumplir la visión de futuro que tiene hacia el 2050”, indica el experto.
¿Se presentará a las autoridades?
Trenes al 2050 es una iniciativa privada. Sin embargo, su misión final es que el documento llegue a manos de quienes resuelven las políticas de transporte en Chile. Para eso, en consecuencia, hay que hacer un camino, dijo Figueroa para Sala de Prensa.
“La idea es presentar esta primera propuesta al sector. Por eso se publicó en una página web. Se va a hacer un webinar en una semana más, de manera de presentar una propuesta hacia el sector a la industria y a la ciudadanía y, con ello, ir enriqueciéndola. Esto es un primer documento. Por lo tanto, es bienvenido cualquier tipo de aporte que iremos canalizando. Ya teniendo un respaldo del sector, de la industria y de exautoridades incluso, podríamos presentarlo a las autoridades. La idea es que siga un camino, desde al ciudadanía hacia las autoridades”, enfatiza el experto.
Trenes de alta velocidad al 2050
El documento del Instituto Ferroviario se plantea una pregunta: ¿Alta velocidad en Chile al 2050?
“El ferrocarril puede, y debe, ser el modo de referencia para competir fuertemente con el avión y el auto. Estos modos de transporte cuentan con mayores externalidades negativas en comparación con el ferrocarril”, añade.
Los ferrocarriles deben ser esta referencia “sobre todo tomando en consideración que los trenes rápidos han ganado las particiones modales en los últimos años, posicionándose hoy como una moderna solución de movilidad más sustentable”, analiza el documento.

¿Qué beneficios plantea el ferrocarril?
Respecto a los principales beneficios de los sistemas de alta velocidad el Instituto Ferroviario destaca:
- La reducción de tiempos de viaje: Beneficio “obvio” para el pasajero, considerando que pueden subir y bajar del tren en los centros de cada ciudad de forma muy rápida, pues no se necesitan tiempos adicionales como aquellos que se dan desde y hacia los aeropuertos o tiempos de Check-In.
- Crecimiento económico: El desarrollo de los proyectos de alta velocidad han permitido generar impulsos que impactan positivamente en la economía de los países involucrados. A modo de ejemplo, el programa español de construcción de líneas de alta velocidad en sus primeras etapas, las inversiones alcanzaron el 0,9% del PIB en 2005 y el efecto global de las inversiones ferroviarias sobre el PIB español alcanzó una suma del 2,5%.
- Desarrollo regional: La planificación a escala regional y nacional es clave, pues las nuevas conexiones de alta velocidad también han servido para integrar mejor las regiones remotas y pobres económicamente.
- Estaciones como punto de encuentro: Las estaciones de ferrocarril en muchas partes del mundo son verdaderos puntos de encuentro para las personas, no tan solo para los pasajeros, sino también para las personas que no necesariamente son usuarios del sistema ferroviario.
- Beneficios medioambientales: En términos medioambientales, cualquier cambio modal hacia el transporte ferroviario reducirá las emisiones de CO2 y contribuirá así a cumplir los objetivos de reducción de emisiones. El tren de alta velocidad genera de cinco a siete veces menos emisiones de gases de efecto invernadero que los competidores directos, ya sea por carretera o ferrocarril.

Los Trenes de alta velocidad en España fueron inaugurados en 1992 es decir ya llevan operando 34 años | Foto: Trainline
En el siguiente link puedes encontrar la propuesta íntegra del Instituto Ferroviario Trenes para Chile al 2050.

