Puede que no lo sepas, pero a la salida del Puente Bicentenario en San Pedro de la Paz había un fuerte español. El objetivo de esta fortificación era alertar de una eventual avanzada de los indígenas sobre la ciudad de Concepción.
En Fuertes del Biobío quisimos llegar al lugar y nos encontramos con un mall chino instalado sobre el lugar donde según nuestros cálculos estaba esa fortificación (para ser justos antes del mall chino tampoco quedaba algo de esta estructura colonial).
El fuerte de San Pedro de la Paz tenía contacto visual directo con el fuerte ubicado en el cerro Chepe y del cual ya te habíamos hablado en el capítulo dos de este espacio ganador del Fondo de Medios 2026.


¿Por qué ya no quedan muchos fuertes que observar?
Chepe, Talcamávida y ahora San Pedro. ¿Cuál es el factor común? ¿Por qué no queda nada de estos fuertes? Ni una huella que podamos visualizar, algo que nos cuente su historia.
Consultamos a las expertas en historia que nos han asesorado en este proyecto.
Para Laura Benedetti, doctora en historia de la Universidad de Concepción hay falta de políticas públicas. “Nosotros siempre solemos buscar explicaciones como que los terremotos han derrivado todo y es un elemento que hay tener en cuenta, pero también existe una falencia en cuanto a las políticas de preservación”
Lorena Arce, quien es Historiadora e investigadora, además de experta en educación patrimonial argumenta algo bien similar. “La historia de la octava región es la historia de los pueblos originarios que obedece a los procesos de conquistas, colonia y un desarrollo económico. Si bien no existen algunos lugares por los mismos mapuches que venían y destruían todo. Pero también aquí hay una corresponsabilidad del Estado y de los gobiernos”.

Santa Juana de Guadalcazar y el falso histórico
Donde si quedan estructuras (muros al menos) es en la comuna de Santa Juana. Como hemos ido aprendiendo en el Biobío se habían instalado algunos fuertes Espejo es decir se miraban y alertaban en caso de peligros. En el caso de Santa Juana se miraba con el fuerte de Talcamávida ubicado al frente del río Biobío en la comuna de Hualqui.


En Santa Juana conversamos con un historiador local. Se trata del profesor Alejandro Mora quien nos relata parte de la historia de esta fortificación. “Es un fuerte que respondía a un “vado” (lugar con características geográficas específicas de un río que permiten cruzarlo) entre Talcamávida y este sector. Hay un par de historias con respecto a batallas que se hicieron aquí entre los cerros de la comuna entre españoles y mapuches, pero no fueron de gran trascendencia”.
En el lugar nuestro asesor histórico Pedro Andrade recorre la explanada y no tarda en hacer un hallazgo, pero esta vez no se trata de cerámica o restos de tejas. “Esto es llamativo no lo hemos visto hasta ahora, se trata de estos fragmentos blancos esmaltados que tienen un color azul. Estos son fragmentos de una loza de factura hispánica. Llegan con los españoles y nos habla del uso del espacio en el siglo XVII. Esta cerámica se conoce con el nombre de mayólica y es una cerámica vidriada no se hacía en Chile, se traía importada desde Lima, de México de Panamá o de la misma España. No era producción local y esta es una cerámica que la ocupan las élites españolas“.


Nacimiento la fortaleza casi intacta
Nuestro recorrido culmina hoy en el Fuerte de Nacimiento, tal vez la infraestructura mejor conservada de las que hemos visto hasta ahora en esta saga de Fuertes del Biobío.
Es francamente impresionante observar sus muros de varios metros de altura. Lo cierto es que el fuerte ha sido restaurado en varias oportunidades de mutuo propio por parte de la municipalidad o debido a eventos como el gran terremoto del 27-F.


Luis Toloza es de profesión arquitecto, pero se ha especializado en temas de patrimonio. Actualmente trabaja en la Municipalidad de Nacimiento y es uno de quienes más sabe sobre el fuerte. Él nos recibe y nos cuenta que este emplazamiento es uno de los más antiguos y en buen pie.
“Este fuerte es uno de los que se mantiene en mejor estado de conservación de todo lo que fue el antiguo sistema de fortificaciones del Río Biobío y en parte e debe a que su uso se ha mantenido en el tiempo. Es decir ya no es una fortificación histórica, pero si ha pasado a ser la plaza de armas de la ciudad. Entonces ese espacio público ha permitido que el fuerte se haya mantenido durante los años. Un elemento relevante también es que puede ser considerado una de las construcciones que se mantiene en pie más antiguas de la Región del Biobío y probablemente del país. Estas murallas que vemos su data de construcción es de 1780 a 1800 entonces hablamos de casi 220 años de edificación y que se ha mantenido pese a todos los terremotos que hemos tenido”.

¿Era uno de los fuertes más grandes?, ¿Qué misión cumplía?
“No era el más grande, pero si era el que estaba más internado en el territorio araucano, es decir Nacimiento tiene una posición estratégica que mira al sur del Biobío. El Fuerte fundado inicialmente en 1603 también estaba al sur, pero hubo un tiempo que dado los tratados con los mapuches se solicitó se trasladara a la rivera norte hacia el sector de Santa Fe de la Montaña en lo que hoy es la comuna de Los Angeles. Ahí estuvo 30 años y después en 1756 vuelve a rivera sur donde estamos actualmente y ahí nace la Villa de Nacimiento”.




