La noticia en mayo para la industria audiovisual chilena fue esta: productoras chilenas hacen historia en Cannes 2026.
Como no había ocurrido en este festival, varias producciones locales calificaron para participar del certamen.
- La productora chilena Planta, de Fernando Bascuñán, llegó con tres proyectos seleccionados: “La Perra”, “La libertad doble” y “Para los oponentes”.
- La novel productora Ronda debutó con su película “El deshielo” de Manuela Martelli. La misma productora presentó “Impunity” de Felipe Gálvez.
Si miramos estos datos, podríamos afirmar que la industria audiovisual en Chile está mejor que nunca, pero no es tan fácil hacer una aseveración de esta naturaleza.
Hay un éxito histórico en el extranjero -de eso no hay duda- pero hay un escenario complejo desde el punto de vista presupuestario con amenazas de recortes a cultura, hay una pequeña revolución en la industria a propósito de los derechos de autor por la amenaza de la IA y en general hay poca descentralización de la industria. Podríamos preguntarnos ¿Cuánto de la industria audiovisual se realiza en santiago v/s cuánto se realiza en regiones?
Entrevista a realizadora Catalina Román
Hace algunos días culminó el Festival de Cine de Lebu en la Región del Biobío. El evento está consolidado como uno de los más importantes de la industria audiovisual chilena. Es por lo tanto, una muy buena oportunidad para generar reuniones, talleres, capacitaciones y orientaciones para los nuevos directores o productores que van apareciendo en Chile.
En este contexto, conversamos con Catalina Román. Ella está produciendo un cortometraje que llama A(mar) un juego de palabras que hace referencia a los cuerpos de eran arrojados al mar durante la dictadura militar.
En el Festival de Cine de Lebu, Catalina formó parte de un taller donde pudo intercambiar ideas para llevar adelante su ambiciosa apuesta audiovisual.

¿Cómo está la industria audiovisual en Chile?
– Yo creo que podemos hablar de una microindustria audiovisual, ya que con el paso de los años como que ha ido creciendo exponencialmente sobre todo como con grandes productoras como Fábula que ha hecho un poco de industria en el país. Posicionando el nombre del cine chileno como internacional.
¿Pero esto no es una excepción a la regla?
– Sí, un poco sí, pero igual han hecho un poco de nombre en el sentido más internacional y eso también abre puertas a pequeñas producciones que tengan más posibilidades de ser vistas, porque un festival que recibe 2 mil piezas audiovisuales quizás no van a a ver las películas de un país que no conoce. Si creo que son la excepción a la regla. La mayoría del cine que se hace es independiente y es financiado por fondo público.
¿Cómo fue tu participación en el Festival de Cine Lebu?
– Yo estuve participando dentro de la línea de laboratorio que es una línea de industria del festival. Es donde van los proyectos en desarrollo, en etapa de guión para ser asesorados por personas de la industria importantes. En dirección, guión, producción y distribución. Conversamos del proyecto y la idea era hacerlo crecer.

Tú tienes un proyecto de corto que se llama A(mar) ¿En qué consiste?
– A(mar) es un cortometraje que sigue a Rosa, una mujer de 80 años que tras la noticia que el Coronel a cargo de la muerte y desaparición de su hijo va a cumplir una condena domiciliaria y ella decide tomar venganza. El juego de palabras viene de A(mar) de amor de madre y de los cuerpos que desaparecieron en el mar durante la dictadura de Augusto Pinochet.
Es un tema complejo ¿Por qué elegiste este tema?
– Creo que es importante seguir conversando de este tema y conversarlo desde la actualidad. Hay mucha película, mucho corto, documental y ficción que narra los hechos desde la época, pero es un tema que sigue repercutiendo hasta el día de hoy. Hoy hay un proyecto en el Congreso que quiere que personas condenadas mayores de 70 años cumplan una condena domiciliaria por sus enfermedades crónicas y si bien la ley no apunta derechamente a los condenados de delitos de lesa humanidad es preocupante que puedan verse beneficiados.
¿Cuáles son las principales dificultades para personas como tú que quieren llevar adelante una producción audiovisual?
– Ufffff, primero yo creo que el financiamiento. Son pocos los fondos públicos. No dan abasto para todas las películas que se quieren hacer o las buenas películas que se podrían hacer. Falta también de profesionales, son los mismos que se van rotando en las mismas producciones.
¿Qué opinión tienes de los eventuales recortes a los fondos públicos en cultura?
– Se ha hablado harto de los recortes. Yo creo que no es un acierto. Ya que al menos el sector audiovisual aporta mucho a lo que es el Producto Interno Bruto del país. También son así el Fondo de la Música y del Libro, creo que junto con el audiovisual son los que más generan trabajo dentro de la cultura y el arte. No digo que las otras sean menos importantes. Creo que afectaría mucho al sector bajaría el empleo y finalmente serían los mismos de siempre los que realizan las producciones.

