Con información de Martina Cárdenas
Son claves las horas que vive el transporte público del Gran Concepción. La modernización mediante el pago electrónico y la incorporación de vehículos estándar RED harían pensar que todo marcha sobre ruedas… pero no.
Y es que dirigentes y obreros del rubro de los conductores siguen denunciando prácticas antisindicales e irregulares de los empresarios a cargo.
“Hablan de Wi-Fi en las máquinas, pero los conductores no tienen sueldo; nunca les pagan una hora extra. Los subsidios que llegan a través de dinero del Estado, que pagan todos los chilenos, jamás llegan a los bolsillos de los trabajadores en la mayoría de las líneas”, criticó José Coronado, dirigente de la Federación de Trabajadores del Transporte Público del Biobío y vocero regional de la Coordinadora de Conductores de Chile.
En su particular caso, la lucha sindical le llevó a su despido en 2019. “Nunca más pude volver al transporte público. ¿Por qué? Porque estoy en lista negra y no me reciben en ninguna parte por ser dirigente. Y así le ha pasado a muchos conductores más”, cuestionó.
Pago electrónico “está muy en pañales para el trabajador”
Sobre el pago electrónico y su avance, Coronado afirmó que “hemos visto al seremi haciendo el lobby por este tema, con juntas de vecinos, con adultos mayores, por redes sociales, ampliamente, medios de comunicación o comunicados de prensa. Y a nosotros, los conductores, todavía no nos capacitan en el tema”. Y es que la ofensiva comunicacional para tratar de acercar a la gente al pago virtual ha sido amplia en el público, pero no sería así con el eslabón principal del sistema: los choferes. “Tenemos muchos problemas, está muy en pañales este tema para la mano de obra, para el trabajador”, sumó.
En la carpeta laboral, se sabe que los conductores del transporte público, en Concepción y en otras ciudades, pueden tener jornadas de trabajo extensas, sobrepasando en muchos casos las 16 horas. “Porque si ellos no dan, no trabajan las 16 horas, no se hacen un sueldo como corresponde”, dijo el dirigente Carlos Araneda, citando el caso de una línea de buses de Chiguayante. Asimismo, asociaciones y choferes han cuestionado la imposibilidad de realizar sindicatos u organizaciones laborales por presiones.
Este escenario hizo que la Confederación Nacional de Conductores en el Biobío advirtiera medidas que podrían escalar hasta una huelga. “En estos momentos, el problema de una huelga es que nosotros trabajamos para los usuarios, para los trabajadores, para los obreros de este país. Si nosotros nos paramos, ¿cuál es el problema? Que el trabajador es el que es vulnerado. Nosotros no queremos llegar a esa instancia porque nosotros velamos por nuestros usuarios. Nosotros le damos el servicio a nuestros usuarios, nosotros trabajamos para ellos”, dijo su dirigente Felipe Cancino.

