Un grupo de parlamentarios de oficialismo, oposición y otros que cambian dependiendo de lo que consideren correcto presentó este jueves el proyecto de ley de Protección Digital Infantil a la Cámara de Diputados.
Esta iniciativa pretende regular y restringir el acceso de niños, niñas y adolescentes a redes sociales. Además, plantea fortalecer la vigilancia ante menores que ingresen a plataformas de apuestas, contenido pornográfico o chatbots de inteligencia artificial.
Por la vereda oficialista (a veces), expusieron el proyecto los diputados de Renovación Nacional Diego Schalper, Ximena Ossandón y Andrés Celis, y Tomás Kast, de Evópoli. El apoyo más oficialista es de la republicana Macarena Santelices.
El patrocinio de oposición provino del socialista Raúl Leiva, Héctor Ulloa del PPD y el democratacristiano Héctor Barría. En el sector bisagra, Paula Olmos y Patricio Briones apoyan la idea desde el Partido de la Gente.
¿Por qué surge el proyecto de ley de Protección Digital Infantil? Simple: la internet está llena de riesgos. Claro, en la vida está repleto de actos potencialmente peligrosos, pero el entorno web es cuna de complejidades que los adultos inconexos con la realidad ni se imaginan.
El objetivo es, idealmente, retrasar al máximo la entrada de menores de edad a plataformas digitales llenas de locos y criminales. La experiencia de Australia, por ejemplo, inspira esta medida: en la patria de los animales enormes y venenosos, los chiquillos pueden utilizar legalmente redes sociales desde los 16 añitos.
¿Qué cambios incluiría la Ley de Protección Digital Infantil?
El trabajo legislativo impondría una prohibición de acceso a menores de 16 años a toda plataforma digital, tal como en el país de los canguros. Eso sí, la excepción será toda aplicación de mensajería interna o almacenamiento. Y aquí nada de eso de “a mi hijo lo crío yo”. No señora gritona, ni con su autorización podrá hacerle Instagram a su criaturita de 8 añitos.
En el caso de casas de apuestas, sitios pornográficos, chatbots de inteligencia artificial y videojuegos violentos, la prohibición será hasta que cumplan la mayoría de edad. La pregunta del millón es la misma que tiene usted y yo: ¿Cómo comprobamos que sean mayores de 16 o 18 años?
Pues bien, se instará la verificación de edad en las aplicaciones. Si usted falló y se le consideró niño, su cuenta deberá ser inapelablemente cerrada por porfiado. En el caso de la IA, podrá preguntarle con fines académicos o del conocimiento humano, mas no buscan amistad, lujuria, autolesiones o contenido sexual.
Asimismo, los proveedores de internet tendrían que mostrar las advertencias correspondientes sobre la adicción que genera la web. Si no se cumple lo solicitado, multa y para la casa. El valor de esta sanción fluctuaría entre 3 a 5 mil UTM, que se duplicarían si se reincide.

