La Corporación Nacional Forestal consignó en 2021 que el 19,46% del territorio nacional, 14,73 millones de hectáreas, son bosque nativo.
Sin embargo, es un ecosistema frágil. Cambios en el clima, la restante flora y fauna, la acción humana y un sinfín de factores hacen que el bosque nativo pierda terreno.
En esa misma línea, el Estado de Chile ha sido gran impulsor histórico de la defensa del medioambiente mediante reservas o parques. Bueno, esperemos que así siga, pero los decretos retirados no dan mucha expectativa. En fin, Chile apuesta a la preservación, pero también a la vida entrelazada al bosque nativo.
Cientos sino miles de personas viven sus días en estrecha relación a la flora originaria de nuestra tierra. Hay familias enteras que educan a sus hijos gracias a lo que árboles y arbustos milenarios y endémicos pueden otorgar si se cuidan y protegen.
Es así como la Fundación Reforestemos creó, allá por el 2021, su Programa de Reforestación Restauración en Terrenos Privados. Esta iniciativa está destinada a apoyar a propietarios de tierras interesados en desarrollar restauración y conservación de bosque nativo, protegiendo de modo sustentable entre las regiones del Maule y Magallanes.
¿Cómo postular a iniciativa de conservación de bosque nativo?
El programa impulsará proyectos de restauración ecológica en predios privados mediante dos modos. El primero es para personas que dispongan superficies para restauración superiores a tres hectáreas, con capacidad para plantar desde seis mil árboles nativos. Los interesados deberán comprobar el manejo forestal conforme a la legislación vigente y asegurando la sostenibilidad del proyecto.
La segunda modalidad se orienta a propietarios de más de cinco hectáreas para restaurar y busquen conservar la biodiversidad y generar beneficios socioambientales a sus predios. La postulación implica certificar un marco legal de protección a las superficies a largo plazo.
Considerando que gran parte de Chile pertenece a administración de privados, Reforestemos subrayó lo importante de integrar a los propietarios en la conservación. El bosque nativo no debe verse como algo bonito nada más; es parte clave para la biodiversidad, mitigación del cambio climático y el desarrollo de economías locales dependientes de que los ecosistemas funcionen bien.
“La experiencia nos ha demostrado que los proyectos de restauración solo se sostienen cuando las comunidades se sienten parte de ellos. Involucrar a quienes habitan y trabajan el territorio es la forma correcta de hacer conservación, porque promueve el cuidado, el compromiso y la continuidad en el tiempo”, sostuvo Suzanne Wylie, directora ejecutiva de la fundación.
Los interesados pueden revisar los requisitos y completar el formulario en la página web de la ONG, o directamente en este enlace (haga click aquí para acceder).
La convocatoria seguirá abierta durante las próximas semanas. Los proyectos, en tanto, se evaluarán técnica y ecológicamente, basándose en el compromiso de conservación.

