Del 11 de junio al 19 de julio. Es poco más de un mes el tiempo que se extiende el Mundial de Fútbol 2026, organizado por tres países. Como ya sabemos la selección chilena no participa de este evento, pero los chilenos sí.
Pese a que la cita no incluye a “La Roja”, de igual forma son miles de compatriotas los que siguen día a día. Algunos, destacamos, están pendientes con particular fanatismo las instancias del evento.
Es en esa línea que una investigadora de la UCSC entregó algunas de la razones que pudieran estar detrás de este fanatismo. Seguir el evento produciría importantes beneficios para el cerebro humano y para el estado de ánimo.
Conectarse con el Mundial “permite salir de la rutina, experimentar emociones placenteras”
Aunque en el caso de los alumnos mirar los partidos del Mundial pareciera sólo una distracción de los estudios, la psicóloga y jefa de Carrera de Psicología de la Universidad Católica de la Santísima Concepción, Marcela Mora, afirmó que puede producir efectos positivos en el rendimiento. “En el caso de los estudiantes, sabemos que muchas veces se piensa que el tiempo destinado al ocio es tiempo perdido. Sin embargo, existe evidencia sobre cómo el descanso y la recreación contribuyen a un mejor rendimiento en distintas actividades”.
Y los beneficios no sólo se deben al mundial como una distracción, sino también a la fuerte experiencia emocional que conlleva. “Cuando una persona observa un partido del mundial, especialmente si existe una identificación con un equipo, se produce una activación de sistemas cerebrales asociados a la emoción, la motivación y la recompensa. Conectarse con el evento, permite salir de la rutina, experimentar emociones placenteras”.
“Lo anterior favorece el bienestar psicológico, disminuye la sensación de agotamiento y genera momentos agradables que pueden actuar como factores protectores frente al estrés”, explico la especialista.
Pero no solo es disfrutar del ocio, a nivel químico, agrega Mora. Dichas emociones producen una activación de distintos sistemas cerebrales asociados a la motivación y la recompensa. “Ocurren cambios en neurotransmisores como la dopamina, relacionada con la anticipación y el placer; la adrenalina y noradrenalina, que aumentan la activación fisiológica; e incluso la oxitocina cuando la experiencia se vive grupalmente”.
La experiencia compartida también tiene beneficios en la salud mental
La omnipresencia del evento hace que incluso los no tan fanáticos conecten con él a través de trends, memes y noticias, convirtiéndolo en un fenómeno social transversal. Y como ya adelantaba Mora, la experiencia compartida también tiene beneficios en la salud mental.
“Los partidos se convierten en una excelente oportunidad para reunirse, conversar, celebrar y también enfrentar juntos la frustración. En estos espacios se fortalecen vínculos y las personas sienten que forman parte de algo más amplio que su experiencia individual. Esto tiene un impacto importante en la salud mental, porque el sentido de pertenencia es un factor protector del bienestar psicológico” explica la especialista.
Por su parte, según el jefe de la Unidad de Deporte y Recreación UCSC, Javier Villarroel, la socialización que se produce a partir del fútbol, va más allá de ser un torneo altamente esperado, es una demostración de este deporte como parte de la cultura global, “la gente se interesa por el mundial porque es un evento que ha trascendido en el mundo, que abarca el deporte rey, transversal a cualquier edad y país”.
También hubo reflexiones por el éxito del álbum del mundial. Según afirmó Marcela Mora “esto es algo muy antiguo que se ha mantenido en el tiempo. Hoy hay chicos muy pequeñitos que se involucran en el mundial a través del álbum y porque se lo inculcan sus padres, que en algún momento también coleccionaron láminas. Esto es profundo pues finalmente se generan instancias sociales y familiares para compartir, que involucran a personas de distintas edades en torno a un mismo tema”, señala Villarroel.
De esta forma el Mundial funciona como una experiencia cultural compartida que conecta emociones y produce conversaciones en todo el mundo. Además de ser una competencia que desata un estado constante de expectación, celebración y emoción, conlleva beneficios en la salud mental y en la concentración.
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