El Parkinson ya se puede tratar en el Hospital Regional de Concepción

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Parkinson Hospital Regional | Foto: HGGB

El Hospital Regional de Concepción marcó un hito en la neurocirugía regional y la Salud Pública tras realizar la primera Cirugía de Estimulación Cerebral profunda para tratar los temblores de la enfermedad de Parkinson.

La paciente, Patricia Cuevas Sepúlveda, de 67 años, ha vivido con esta patología neurodegenerativa desde hace más de 30 años y salió caminando desde el centro asistencial.

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Ella es Patricia Cuevas la primera paciente con Parkinson intervenida en el Hospital Regional de Concepción | Foto: HGGB

¿Qué es la estimulación cerebral profunda para el Parkinson?

La cirugía de estimulación cerebral profunda (DBS, por sus siglas en inglés) consistió en implantar dos electrodos en los núcleos basales del cerebro, dispositivos que funcionan como marcapasos cerebrales. Los electrodos regulan de forma constante la actividad neuronal alterada por el Parkinson.

El procedimiento se realizó con la paciente despierta, permitiendo el monitoreo electrofisiológico en tiempo real. Los líderes de la cirugía fueron el neurocirujano de la Clínica Universidad de Los Andes, André Fassler, y los neurocirujanos del Hospital Guillermo Grant Benavente, Antonio Farías y Sebastián Vigueras.

El procedimiento también contó con la participación del ingeniero electrónico Daniel Cerquetti, especialista en electrofisiología intracirugía. Su labor es la microlectura de las unidades neuronales durante la intervención. En sencillo, es quien revisa la electricidad interna de la operación.

Hospital Regional Parkinson
En la foto parte del equipo de profesional que participó de la intervención quirúrgica que se hizo con la paciente despierta | Foto: HGGB

Resultados de la cirugía son “auspiciosos”

Tres semanas después de la intervención, la paciente Patricia Cuevas acudió a su primer control en el Policlínico de Neurología, donde se encendió y calibró, con una tablet, el estimulador cerebral. Este procedimiento estuvo a cargo de la neuróloga Paulina Meza, profesional que lleva el caso.

Los resultados iniciales fueron auspiciosos, aunque el proceso de calibración completo puede durar entre tres a seis meses o incluso un año. Tras el control, la paciente salió caminando del Hospital en compañía de su hija Sara.

Tanto el procedimiento quirúrgico de alta complejidad, como el posterior control médico para la calibración de los dispositivos implantados en Patricia, posicionan al HGGB como uno de los centros referentes neuroquirúrgicos más importantes a nivel nacional en el desarrollo de este tipo de intervenciones.