Muy rápidamente, el concepto de Higiene Digital se ha vuelto imprescindible. Lo entenderemos como una serie de buenos hábitos de seguridad que debiesen ser adoptados por los usuarios de Internet para mantenerse protegidos contra las amenazas y riesgos cada vez más crecientes en el mundo digital.
Es lo más parecido al lavado de manos que debe ser diario y a cada instante ¿te preocupas realmente de tu seguridad cuando navegas o bajas alguna aplicación?
Según cifras de la la Subsecretaría de Telecomunicaciones, un 50% de los chilenos se siente protegido frente a amenazas de estafas digitales.
Puede ser precisamente esta “confianza” una de las mayores oportunidades para quienes se dedican a robar datos o sencillamente a estafar a sus víctimas digitalmente.
Sólo el 35% de los chilenos usa antivirus
Una de las últimas Encuesta sobre Acceso, Usos y Usuarios de Internet (2025) destaca que el 96,6% de las personas en Chile tiene acceso a Internet fijo o móvil desde el hogar. Hay otro dato que sobresale en este tema, que más del 50% de las personas se siente protegido ante amenazas que pueden llegar por Internet, como virus o estafas digitales.
Por otro lado, dentro de las principales actividades que realizan las personas en términos de privacidad y seguridad de la información, el 55% declara no descargar, abrir archivos o acceder a links sospechosos en correos electrónicos y el 35% dice que utiliza algún tipo de herramienta de protección o software para proteger su computador.
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Entrevista experto UdeC: “El ataque de oportunidad” es para quienes están descuidados
En Sala de Prensa quisimos profundizar en este tema y conversamos con Pedro Pinacho Davison, él es ingeniero civil informático de la Universidad de Concepción, tiene un doctorado en ingeniería informática y es especialista en Ciberseguridad, por lo tanto también en Ciber Higiene o Higiene Digital.

¿Cómo definimos la Higiene Digital?
– La Higiene Digital es super relevante. Es un concepto bastante sencillo, la verdad. Se utiliza la palabra higiene porque se busca hacer un símil con la higiene humana en el fondo. Esto de lavarnos las manos, lavarnos los dientes después de cada comida simplemente para establecer un primer nivel de protección a amenazas triviales. Es en el fondo un conjunto de conductas que todos deberíamos estar concientizados, alfabetizados para evitar muchas o gran parte de los problemas prevalentes en Ciberseguridad.
¿Hay niveles de seguridad?, ¿Es distinta la Higiene Digital para las empresas y las personas?
– Sí, o sea en el fondo la Ciberhigiene es un concepto bien transversal. Sigue siendo lo mismo en el fondo, un conjunto de medidas básicas. La diferencia es que cuando hablamos con las personas tienen que asumirlas de forma propia y cuando hablamos de empresas pueden ser impuestas por los organismos.
¿Los mecanismos de higiene para quienes tienen Android y los Iphone son los mismos?
– En general son los mismos, se basan en un conjunto de precauciones que debes tener para protegerse uno mismo. Independiente de la plataforma que estés usando, accedes a los mismos servicios. Para tu banco, para tus redes sociales, correo electrónico, etc. Por lo tanto, uno debiera usar mecanismos de alta calidad. Hoy está altamente aceptado que debiéramos usar una identificación multifactorial, es decir no utilizar una sola contraseña para entrar sino algún Tolken o alguna validación biométrica para poder convalidar la identificación. Cada vez que el sistema te lo provea debería utilizarlo y estas plataformas modernas como estos terminales telefónico que ya dejaron de ser teléfonos, sino que son computadoras muy avanzados que tenemos en nuestros bolsillos, proveen todas estas funcionalidades. Por lo tanto, si las proveen uno debiera aceptarlas e investigar cómo funcionan correctamente.
¿Qué pasa con el acceso de estas plataformas a tus datos?, ¿Hay niveles de privacidad que puedes activar?
– Sí, los mismo sistemas también te lo proveen. Por ejemplo en este momento Marketplace donde se instalan las aplicaciones los desarrolladores deben declarar qué permisos van a utilizar, qué nivel de acceso van a tener y además deben declarar sus usos. Cuando uno instala una aplicación uno tiene una declaración completa de qué datos está prestando y uno puede aceptar o rechazar. Muchas veces la aplicación depende eso y podría rechazar la instalación, pero muchas veces simplemente pide datos que no va a utilizar y si se rechazan esos datos seguirá funcionando. Lo que pasa es que no es llegar y hacer esa mala práctica de instalar algo y cuando vienen los términos de la licencia y de acceso, ponerle siguiente, siguiente o saltar.
Pero eso se hace en el 95% de las veces…
– Es una mala práctica. Ahora los términos de licencia pueden ser tremendos, pero la verdad es que estas plataformas móviles simplifican eso, entregan pequeños cuadros de textos con explicaciones muy precisas respecto de qué está solicitando la aplicación. entonces claro, uno debería leer eso y darse cuenta de que yo estoy entregando algo y me están dando un servicio, entonces ¿la información que estoy entregando tiene un nivel asociado al beneficio que me presta esta aplicación?
Hoy todo es hackeable, el Registro Civil, Banco Estado, todos ¿Cómo uno como usuario puede defenderse de esto?
– Lo que pasa es que ha cambiado mucho el ecosistema de amenazas. Si hablamos de 15 ó 20 años atrás el hacking era una cosa mas bien incipiente, mas bien centrada en tipos que estaban probando sistemas de algo que era como el ataque oportunidad es decir veía un objetivo desprevenido.
Pero ahora estamos hablando de Cibercrimen que monetiza, que están buscando blancos de alto rendimiento, de alta retribución. Ellos ponen gente muy preparada, que muchas veces están meses intentándolo y que buscan monetizar y además hay ataques que permiten hacer eso, por ejemplo está muy en boga el ataque tipo Ransomware. Este es una especie de secuestro digital de tus datos, en el fondo los tipos entran a tu teléfono, a tu computador o varios computadores de una empresa, utilizando técnicas de cifrado dejan inaccesibles los datos y después te cobran un rescate, usualmente una cripto moneda para que no sea trazable, entonces, si tú no pagas ese rescate ellos sencillamente no te entregan las contraseñas para liberarlos.
Muchos de los servicios que han tenido importantes paradas en Chile se basan en este tipo de ataques. Por ejemplo la Municipalidad de Chiguayante en su momento, el Banco Estado y varias entidades que se han detenido en su plan operacional ha sido por este tipo de ataques. Tenemos un cambio de perfil, no es que los ataques sean más fáciles ahora, sino que hay gente más dedicada a esto.
¿Es un negocio?
– Es un tremendo negocio y es un negocio asociativo. Por ejemplo hay criminales que le prestan servicio a otros criminales y entran en un vínculo y hay empresas que se dedican a esto entonces claro, ¡el tema es feroz!
Y ¿Cómo las personas se defienden ante eso? y ¿Cómo las instituciones se defienden ante esto?
– Bueno, una de las cosas es lo que estás proveyendo. Hablar de Ciberhigiene te libera de una gran cantidad de estos problemas. Los cibercriminales no andan buscando a las personas de forma individual. A las empresas si las buscan, su perfil, a la banca tratan de inyectar mucho recurso ahí.
En las personas utilizan objetivos de oportunidad al que anda paveando, aquel que mete las patas y desde ese punto de vista la Ciberhigiene las protege. Una de las primeras medidas de las que hablamos la identificación multifactor, eso utilizarlo y muchas veces la gente no utiliza estas medidas porque les parece confusa o complejas, bueno es una realidad.
Hay un gráfico que muestra que la seguridad se aleja de la usabilidad. Mientras más seguro es un sistema menos usable es, pero bueno es algo con lo que tenemos que convivir. Por otro lado actualizar, parches, actualizaciones. Si el sistema está pidiendo actualizaciones hay que aplicarlas. La mayoría de esas actualizaciones lo que hacen es tapar vulnerabilidades conocidas, es decir son puntos de ataque conocidos por el Cibercrimen. Lo que hace la industria con esas actualizaciones es cerrar esas brechas para evitar esos ataques.
Otra cosa, respaldos. Tener respaldos de cosas, si tenemos cosas relevantes hacer respaldos de datos. Ya sea en la nube, en espacios físicos a parte. Y por otro lado, debido al auge de la IA generativa los fraudes electrónicos son muchos más sofisticados y el fishing es bastante más difícil de detectarlos porque ya no son estos correos con faltas de ortografía y completamente descontextualizados, sino que son diseñados en forma automática para la víctima, entonces es mucho más fácil pisar el palito.
Todo el mundo tiene estos aparatos, pero no todos tienen acceso a la educación en el uso de estos aparatos ¿Cómo avanzamos en esto?
– Con educación, yo creo que temas como la privacidad de los datos se debe enseñar desde la más temprana edad. Estas cosas como Ciberhigiene también. Mucho se ha hablado en llevar pensamiento computacional a los colegios. Esto es en el fondo que los chicos tempranamente entiendan el computador como un complemento para solucionar problemas. No obstante creo que también hay otras cosas que llevar que tienen que ver con la ciberseguridad, que son fundamentos como la privacidad, el resguardo de la misma, la desconfianza técnica que uno tiene que tener con cualquier herramienta. Los chicos deberían saber que cuando están trabajando en redes sociales, hay cientos de miles de personas, sino millones que pueden tener acceso a tus datos y eso puede tener consecuencias y eso se puede enseñar desde chiquitito. Realmente al usuario promedio no le interesa nada de esto hasta que le pega. Esto se arregla con educación.
¿Debiera ser política pública?
– Creo que sí, deberíamos tener asignaturas que entreguen elementos de informática básica desde la más temprana edad y que vayan permitiendo cambiar tambien la educacion de los chicos en el tiempo. La IA está pegando por todos lados y eso está reconfigurando todo, el mercado laboral, en muchas disciplinas y hay mucho que enseñar.
Hay conceptos tan importantes como vigilancia tecnológica para que ellos deben saber que hay que estar atentos, que es relevante, que me puede afectar y para mí y eso hay que enseñarlo.

