La empresa Edyce vive momentos cruciales. El próximo 6 de julio se desarrollará la junta de acreedores y se conocerá el destino de la industria y sus 350 trabajadores.
A través de un comunicado Edyce expresó que el hito de este lunes “es parte del tramo final del Acuerdo de Reorganización Judicial solicitado por la empresa a fines del año pasado con el objetivo de preservar la continuidad operativa y su estabilidad futura”.
Agrega que en la reunión se decidirá la aprobación o rechazo de los acreedores, proveedores y clientes de la propuesta de acuerdo para el cumplimiento de sus obligaciones pendientes.
“La empresa ha desarrollado un profundo trabajo para normalizar y programar sus acreencias y mantener su operación desde la conformidad de la ARJ (Acuerdo de Reorganización Judicial) ocurrida en octubre del año pasado. EDYCE reitera que está preparada para retomar mayores niveles de actividad a medida que se reactive la demanda y se adjudique nuevas carteras de proyectos. Esto resulta plausible dada la aprobación de grandes proyectos mineros y de infraestructura, sectores donde EDYCE históricamente participa y que se encontraban en un letargo de tramitación e inversión”.

Trabajadores: Con los acreedores bancarios el acuerdo está “entrampado”
En Sala de Prensa conversamos con el presidente del sindicato número 1 de Edyce, Luis Soto, quien expresó las sensaciones de los trabajadores en estos momentos cruciales.
– La verdad es que estamos bastante expectantes con cierto grado de incertidumbre con lo que pueda acontecer el próximo lunes 6 de julio. Pero también con una cuota de esperanza que esto se reactive y la empresa pueda seguir operando y por ende los trabajadores podamos continuar con nuestra vida laboral sin mayor inconveniente.
¿Cuántos trabajadores son?
– En la actualidad somos 350 trabajadores directos de Edyce. Eso es ahora, pero llegamos a ser tiempo atrás setecientos, ochocientos trabajadores porque hoy día la empresa pasa por una baja carga productiva, producto del mercado bastante débil y eso ha llevado que los niveles productivos también bajen.
¿La empresa se comunica con ustedes y les cuenta lo que está pasando?
– Sí, la verdad es que nosotros hemos estado desde que la empresa se sometió a este proceso en octubre-noviembre de 2025. La empresa presentó un plan y nosotros como trabajadores desde nuestra vereda ¿en qué aportamos? en dar nuestro mayor esfuerzo en que todos los proyectos que nos vamos adjudicando salgan en la fecha se comprometió con los clientes. Aunque esto nos ha mantenido en un estado de preocupación ya que Edyce está diseñado para hacer megaestructuras, no los proyectos de hoy en día, pero nos ha servido para mantenernos y la empresa reconocemos que ha sido bastante transparente con nosotros y nos ha ido comunicando en tiempo y forma como ha ido avanzando el proceso de reorganización.
Hoy día tenemos entendido que esto se encuentra entrampado por los acreedores más grandes que son los bancos. Ahí es donde el proceso se encuentra un poquito trabado.

¿La situación de Huachipato v/s Edyce son similares o no?
– Claro, todo el mundo lo liga por la conexión con el acero. Pero Huachipato lo que hacía era era hacer acero nosotros transformamos el acero en estructuras sólidas poniéndole un valor agregado. Si bien es cierto lo de huachipato generó un fuerte impacto.
Nosotros en cuanto a temas de negocio nunca hemos estado conectados de Huachipato, nosotros el acero lo traemos desde afuera porque el acero que hace Huachipato es para otro tipo de cosas no para estructuras. No sabemos con este nuevo modelo de negocios que va a tener Huachipato si va a haber una conexión.
El peor escenario es que uno de los acreedores no acepte, ¿Usted dice que el mayor problema es con los bancos?
– Claro, los bancos aún no han dado su visto bueno para poder cerrar este compromiso. Nosotros desde el mundo del trabajo le hacemos un llamado a los bancos que traten un poco de flexibilizar en este aspecto porque en realidad para poder pagar la cuentas qué necesita cualquier empresa o persona como usted o como yo tener trabajo y poder pagar mis cuentas y nosotros hacemos un llamado por el impacto general que esto pudiera generar. Si bien es cierto es una discusión entre privados, pero el impacto social que esto genera es tremendo.

