La empresa metalúrgica Edyce de Talcahuano tras el cierre de Huachipato se transformó en la productora de materiales de acero más importante de Chile.
En noviembre del año pasado esta empresa llamó la atención en el mundo industrial con una especie de llamado de auxilio: pidió la Reorganización Judicial debido a las deudas que mantenía (cerca de $30 mil millones a sus acreedores).
El hecho fue una alerta más para el ya alicaído sector industrial del puerto. Edyce, al igual que Huachipato, no es una empresa cualquiera, tiene más de 75 años de historia y en su mejor momento llegó a tener cerca de 800 trabajadores, hoy alrededor de 350.
Pero hay una buena noticia, la justicia aceptó la petición de Edyce y comienza una nueva etapa para esta compañía.
Justicia y Edyce inician proceso de conversaciones con acreedores
A través de un comunicado la empresa informó que el 16º Juzgado Civil de Santiago acogió la solicitud de Reorganización Judicial. Con la resolución se inicia un proceso para acordar con los acreedores un plan de pagos de largo plazo, mientras la compañía continúa operando con normalidad.
“El procedimiento será supervisado por el veedor designado, Patricio Jamarne Banduc, profesional independiente que trabajará con EDYCE y los acreedores en una propuesta de acuerdo destinada a resguardar la continuidad operativa y estabilidad futura de la empresa”, se afirma en el comunicado.
“En términos prácticos la aceptación de reorganización otorga previsibilidad, pues establece reglas claras para normalizar obligaciones con acreedores, proveedores y clientes, prioriza la continuidad de contratos en curso y mantiene estándares de seguridad y calidad que históricamente han caracterizado a EDYCE”, agregó la empresa.
En el documento se agrega que el proceso de la Reorganización Judicial, es una vía para cuidar el valor de la compañía y las relaciones de largo plazo con su entorno estratégico de negocios. El comunicado concluye agradeciéndole a los trabajadores de la empresa que seguro con la noticia quedaron muy preocupados tras el colapso de Huachipato.

