Hace diez años, un 29 de febrero de 2016 partió oficialmente la extensión del servicio de Biotrén desde y hacia Coronel.
Una década de movimiento del ferrocarril suburbano del Gran Concepción hacia la puerta norte de la Cuenca del Carbón no pasa en vano. Sin duda, ha sido una enorme mejora en la movilidad de sectores históricamente rezagados.
Con el paso de los años, las cifras de usuarios de Biotrén han crecido porque el servicio cumple. La construcción e inauguración del nuevo Puente Ferroviario sobre el río Biobío y el túnel bajo el cerro Chepe son obras de calidad indudable.

El servicio es de calidad, pero perfectible. Hay cosas que van excelente, pero otras también podrían trabajarse para mejorar más aún la calidad de vida de los usuarios y sus comunidades. Pronto hablaremos de ello. Ahora, revisemos la historia.
Hasta antes de la llegada de Biotrén, el monopolio absoluto de la locomoción colectiva era del pocas veces bien evaluado sistema de buses. Las “Coronel-Lota” eran la única conexión entre las comunas carboníferas, intermedios y la capital regional.
El servicio de buses, en esos tiempos y en la actualidad, era deficiente técnica y humanamente: choferes sobreexplotados, malos tratos a estudiantes y adultos mayores, horarios inestables y otras cosas más que ya trataremos a su debido tiempo en Sala de Prensa. Ahora hablemos del Biotrén.
La evolución de Biotrén desde su primer viaje a Coronel
Ese 29 de febrero se inauguró la extensión del tren de cercanías hasta Coronel e intermedios. El tradicional (y casi extinto ahora) Biotrén naranjo UT-440 hizo sonar su bocina a las 6:35 horas desde la Estación Intermodal de Coronel hasta la Intermodal de Concepción. En términos del viaje, demoró 54 minutos y subieron 132 personas desde el inicio del recorrido, superando las expectativas de EFE Sur.

Originalmente la Línea 2 concluía en Lomas Coloradas. Por ende, siete nuevas estaciones se edificaron: Coronel, Laguna Quiñenco, Cristo Redentor, Huinca, Los Canelos, Hito Galvarino y Cardenal Silva Henríquez, esta última en el sur de San Pedro de la Paz. Con el paso del tiempo, en 2017, se inauguró la estación El Parque, entre Lomas Coloradas y San Pedro de la Costa.
Aunque se pensó clausurar el proyecto en algún momento porque los que toman decisiones a veces lo hacen desconectados de la realidad, la respuesta ciudadana fue contundente. La gente se comenzó a familiarizar y a usar el servicio. Y enhorabuena.
El servicio, hasta antes de llegar a Coronel, movilizaba a cerca de 5 mil personas. Con la extensión, la cantidad aumentó a 18 mil usuarios diariamente en 2017 y a cerca de 50 mil pasajeros en 2025. En total, el año pasado se registraron más de 11 millones de viajes en toda la red, desde Coronel hasta Hualqui y Talcahuano. Imagínese cuántos de esos usuarios vienen desde la zona del carbón en su trencito.
La consolidación de Biotrén es un alivio. Viajes más rápidos, más baratos y más eficientes ante el colapso de las carreteras penquistas. ¿Queda por mejorar? Por supuesto, pero lo que está ya es un avance al Gran Concepción del presente y futuro.


