Académico UCSC logró patentar simulador de tsunamis en Japón

Patente doctor Rafael Aránguiz UCSC
Patente doctor Rafael Aránguiz UCSC | Foto: Comunicaciones UCSC

El doctor Rafael Aránguiz, académico de la Universidad Católica de la Santísima Concepción (UCSC) patentó en Japón un simulador de tsunamis.

La Oficina Japonesa de Patentes reconoció su desarrollo bajo el nombre de “Sistema y método para generar ondas de tsunami en flujo reversible en condiciones de laboratorio”. El ingenio consiste en un canal de olas de 20 metros de largo donde se crea un tsunami artificial. Además, posee sensores y dispositivos internos que facilitan la investigación de las propiedades del tren de olas

Este tipo de elementos ya existen ampliamente. La diferencia es que el profesor Aránguiz agregó compuertas en ambos extremos del canal. Así, se pueden “personalizar” los experimentos. Del mismo modo, es posible también automatizarlos mediante los sensores y dispositivos internos. Punto totalmente a destacar y que servirá de mucho.

El invento del académico surge tras postular a un Fondecyt Regular en 2019 para estudiar los socavones que dejan los tsunamis. No obstante, para estudiar dicho fenómeno de la forma más amplia “era necesario implementar un sistema capaz de recrear variables hidrodinámicas lo más fieles a la realidad, pues los sistemas en la actualidad tienen algunas limitaciones”, dijo el doctor Aránguiz.

Oficina de la UCSC colaboró con proyecto

En el proceso de la invención más específica, la UCSC fue clave mediante su Oficina de Transferencia Tecnológica. Jorge Mancilla, gestor tecnológico del proyecto Ingeniería 2030, constató que la universidad colaboró “para identificar la innovación y el potencial de patentado y para realizar todo el proceso de revisión de tecnologías similares y la redacción de los documentos requeridos”.

“Desde la Oficina de Transferencia Tecnológica de la UCSC se acompañó ese proceso identificando el valor de la investigación, evaluando la estrategia de propiedad intelectual y gestionando la protección de la tecnología para facilitar futuras colaboraciones científicas y proyectos de I+D a nivel nacional e internacional”, agregó Mancilla. Así, se posiciona al Biobío y a Chile en miras al conocimiento mundial.

La patente en Japón permitirá que las redes de colaboración entre investigadores se diseminen como las olas del tsunami. Mientras, el estudio no cesa puesto que se está realizando un proyecto Fondecyt para estudiar el impacto de escombros sobre edificios.