Por Paula Díaz
Miles de conexiones eléctricas irregulares se detectaron en el país en el último año y medio, destapando una realidad nacional que compromete la seguridad tanto de quienes se conectan de forma ilegal, como de quienes viven en sus alrededores.
Actualmente, la energía eléctrica es una necesidad básica. Todos necesitamos energía para cargar el celular o ver tele, pero no siempre está regulado y ahí es donde comienzan los riesgos.
De acuerdo a datos de la Compañía General de Electricidad, entre enero del 2025 y junio del 2026, se encontraron 3.299 casos de conexiones clandestinas de energía en Chile.
Nuestra región, aunque se encuentra en cuarto lugar, representa prácticamente 1 de cada 10 casos ocurridos, sumando un total de 327 conexiones detectadas.

Las conexión eléctricas ilegales o mal ejecutada puede provocar incendios
El Doctor Guillermo Ramírez, investigador del Centro de Energía de la UCSC, advirtió que “una conexión mal ejecutada puede provocar calentamiento de conductores y conexiones, cortocircuitos, arcos eléctricos e incluso incendios”.
Además, señaló que aunque haya sospecha de conexiones clandestinas, no se debe manipular la instalación por el riesgo eléctrico. Todo lo contrario: se recomienda informar a la empresa que distribuye energía y que el personal verifique las conexiones.
Por su parte, la CGE, en conjunto con ALTO, empresa que entrega servicios para disminuir delitos y pérdidas en las empresas, intensificaron sus acciones legales luego de conocer estas cifras y persiguen penalmente a los responsables de las conexiones clandestinas.
De acuerdo a los datos entregados por la empresa, desde 2024 a la fecha se presentaron 1.297 querellas a nivel nacional. De estos, 46 resultados judiciales resultaron favorables para la compañía de electricidad.
El Gerente Legal de ALTO, Eduardo Hernández reveló que existen patrones de conducta frente al hurto eléctrico. “Vamos a continuar persiguiendo judicialmente cada uno de estos casos, aunque ello también requiere de la colaboración de la comunidad. Quien detecta un hurto de energía puede, y debe, denunciarlo”, señaló.
Recalcamos que los riesgos de esta situación pueden provocar cortes de suministro, calentamiento de conductores, daños en los equipos eléctricos de los hogares con conexiones establecidas e ilegales, e incluso riesgos de incendio, los cuales ya han hecho bastante daño en la región.

