En una emergencia todos debemos movilizarnos desde nuestra tribuna y así lo hizo el transporte público del Gran Concepción.
Iniciativas de todo tipo llevaron apoyo a las zonas afectadas por la catástrofe de los incendios forestales en la zona. En el caso de la locomoción colectiva, vimos desde choferes dejando pasar a voluntarios hasta agrupaciones trasladando víveres y materiales.
En ese sentido, la Municipalidad de Concepción solicitó a la Seremi de Transportes del Biobío coordinar viajes de voluntarios con dos líneas. Buses de las empresas 70 Las Bahías y 71 Buses Puchacay, que sirven a zonas afectadas y aledañas al fuego, movilizaron a jóvenes motivados por ayudar.
El servicio especial partió desde el Gimnasio Municipal de Concepción, y benefició a los sectores rurales de la comuna, como Las Margaritas, Lo Tato y Chaimávida, entre otros. Con estas acciones, de a poco levantamos nuestra tierra.
Mientras tanto, el sistema de transporte público del Gran Concepción sigue funcionando sin muchas alteraciones. La mayor modificación temporal responde al toque de queda impuesto a Penco, Lirquén y Punta de Parra, pero con la frecuencia del servicio asegurada desde los operadores y el ministerio.
El transporte rural hacia Copiulemu, El Pino y otros sectores azotados por el fuego ha retomado, de a poco, sus frecuencias. Esto, siempre y cuando, no se registren nuevos cortes de carretera.

