¿Qué fue del Club de Deportes Lozapenco? Recordemos al peculiar equipo penquista que tuvo un paso fugaz por el fútbol chileno

Club de Deportes Lozapenco 1990 | Foto: Clásicos del Fútbol a través de Facebook
Club de Deportes Lozapenco 1990 | Foto: Clásicos del Fútbol a través de Facebook

Cuando dicen que todo tiempo pasado fue mejor, parece aplicar para el fútbol del Biobío, recién recuperándose de años bastante oscuros.

La historia futbolística en la región del Biobío tiene varios pasajes de éxito y gloria, y otros que terminaron en desaparición por malas gestiones directivas. Uno de los clubes que sufrió ese problema fue el Club de Deportes Lozapenco, equipo que en su momento representó a su comuna en el profesionalismo.

Los pilares de la región a nivel balompié son varios y bien conocidos. Sin embargo, otros cuantos clubes han logrado integrarse en el sistema del deporte rey local. Pensemos en Comunal Cabrero, Hualqui, Nacimiento y otros tantos que, de forma modesta, compiten en las ligas chilenas.

Sin embargo, en otros tiempos, la comuna de Penco también tuvo su representante. El Club de Deportes Lozapenco, que sostuvo un breve y peculiar paso por el fútbol profesional chileno en la década de los 80′, y desapareciendo a raíz de graves problemas económicos en los 90′.

Lozapenco: la Sinfonía Azul pencona

Apodado “La Sinfonía Azul”, se fundó el 1 de enero de 1983 y campeonó inmediatamente el torneo de su asociación en 1984. Luego, en 1988, el equipo llegó a manos de Feliciano Palma, dueño de la empresa Fanaloza en esa época, el cual llevó a los Loceros a la Tercera División en 1989.

El apoyo fue inmediato: convocatorias a estadio lleno y con una representación idónea para la comuna. El equipo logró el ascenso hacia la Segunda División tras vencer en la final a Quintero Unido. La antigua Concepción sería representada en la categoría de plata nacional.

Jugadores como Jorge “Mágico” Pérez, Carlos Maturana, Luis Marcoleta, Hugo Bello y Álex Martínez son solo algunos de los nombres estelares que llegaron para la temporada 1990. Otros miembros en los registros Loceros incluían a Pato Bonhomme, mítico goleador de Segunda División 1988 y baluarte del ascenso del 89′, o el exmundialista del 82′, Rodolfo Dubó.

El fin del Club de Deportes Lozapenco

Si bien el equipo tuvo una pobre campaña, logró zafar del descenso en ese año. Sin embargo, se “quebró la loza”.

La historia de éxito del Club de Deportes Lozapenco cambió rotundamente con el fraude al fisco donde se vio involucrado Feliciano Palma —el reconocido caso de los “palos de escoba”—, lo que llevó al club a no recibir el apoyo económico suficiente para sostenerse en la Segunda División. De inmediato vendieron jugadores y rápidamente se desvirtuó todo el trabajo previo realizado en los años anteriores.

Tras todos los acontecimientos y problemas originados en la gestión de Palma, los nuevos dueños de la alfarera disolvieron a Deportes Lozapenco por su alto costo en 1994. Una historia de auge y caída que también es un claro ejemplo de lo importante que es para un club tener los recursos necesarios para sostenerse en el fútbol profesional.