No solo en Coronel: Estudio confirma metales pesados en Península de Hualpén, Talcahuano y Tomé

Talcahuano
Vista aérea de Talcahuano. Se aprecia El Morro, la Tortuga y los barrios choreros | Foto: Raphael Sierra para Sala de Prensa

Diferentes investigaciones han detallado como Talcahuano, la Península de Hualpén, Tomé y Coronel han sido perjudicadas por metales pesados.

Hace un par de semanas, le hicimos seguimiento específico a la noticia de los niños de Coronel con metales pesados en su organismo. Los vecinos contaron cómo fueron quedando en el olvido, tanto ellos como los compromisos.

Sumergirnos en este tema nos demostró que la comuna otrora tierra del carbón no es el único lugar con este grave problema. Diferentes investigaciones mostraron cómo varios puntos de la región del Biobío han sido perjudicados por estos elementos químicos, como Talcahuano, la Península de Hualpén y Tomé.

Metales pesados en Talcahuano

En la comuna chorera, estudios advirtieron en fechas tan tempranas como 1996 la existencia de metales pesados. En 2013, se continuó esta línea investigativa y en 2019 se profundizó. A pesar de las evidencias, no hubo ni hay todavía respuestas ni soluciones.

El estudio más reciente, de la Universidad Católica de la Santísima Concepción, determinó la existencia de altas concentraciones de metales pesados en los entretechos de la población Libertad de Talcahuano. Esto es colindante con Huachipato y otras empresas del área.  El doctor Pedro Tume dirigió la investigación y concluyó que esto era consecuencia del cordón industrial de la ciudad antes mencionado, como también del creciente parque vehicular.

Roberto Pino, concejal de la ciudad puerto, evidenció la despreocupación del tema a nivel municipal y regional. Considera que empresas como Huachipato dejaron varias secuelas que continuarán en el tiempo. Los vecinos de la población Libertad tienen siempre la desconfianza de que el cáncer, enfermedad común del sector, sea responsabilidad de los metales pesados.

“Hace años, aproximadamente en 2011, la Universidad de Concepción hizo unos análisis de sangre en los que se detectaba que había metales pesados en la sangre de los vecinos, pero también se le bajó el perfil. Era una tesis que estaba haciendo un alumno, pero nunca entregaron los resultados. Conversamos con el decano. Dijo que el estudio se llamaba biomonitorización, pero que salía como 50 millones de pesos su aplicación a un porcentaje importante de la población”. Así, quedó en el tintero.

El edil rescató, en tanto, la participación y el interés en ayudar que tuvo el profesor Tume, pero que no hubo un aporte importante de las instituciones gubernamentales. “Hay que activar nuevamente el tema, porque al último, uno queda solo. Uno queda solo porque siempre hay intereses económicos”, sentenció.

La alimentación como vehículo de la contaminación pesada

En marzo de 2025, el tesista Valentín Toledo, de la Universidad Católica de la Santísima Concepción, evaluó la presencia de metales pesados en parásitos de congrios colorados. La finalidad del estudio radicó en verificar si los parásitos alojados en peces (en este caso, congrio) filtraban partículas contaminantes de cadmio, cobre y plomo. En el estudio, incluyeron cuatro puntos de análisis: Tomé, Talcahuano, Coronel y Punta Lavapié.

El congrio, como especie comercial, es bastante apetecida en los platos de la región del Biobío, lo que aumenta más aún la preocupación respecto a su estado. Mantener una dieta alimenticia contaminada con metales pesados puede traer irreversibles y serias consecuencias. El cuerpo humano no tiene la capacidad de metabolizar ni eliminarlos, haciendo que los órganos se ven afectados.

La alta concentración de metales pesados está conectada con enfermedades como el cáncer, problemas neurológicos, enfermedades cardiovasculares, entre otras. Valentín Toledo habló con Sala de Prensa y comentó que este es un ciclo natural no reversible.

Los metales pesados se van acumulando a lo largo del tiempo, pero que por la actividad industrial este proceso se va acelerando de una forma más exagerada. “Tal cual como el calentamiento global como efecto de la contaminación industrial, se van eliminando restos de metales pesados hacia el océano”, expuso.

Además, conversamos con Sara Rodríguez, directora de la tesis. La investigadora comentó que estos elementos químicos se iban acumulando entre las tramas tróficas más inferiores hasta las superiores. “Organismos como los depredadores, principalmente los vertebrados, aves y mamíferos, son los que más acumulan porque se alimentan de los que tienen menos”, argumentó.

Los animales tampoco son capaces de eliminar estos elementos, sino que se acumulan en distintos órganos. “Nosotros somos consumidores de gran parte de esta fauna. Ahí es cuando tienen un efecto en la salud humana y los niveles de cadmio o de plomo están asociados a daños neurológicos”, añadió.

El resultado es alarmante, considerando las características de la región. Las localidades cercanas a terminales pesqueros y a complejos industriales mostraron congrios con mayor concentración de metales pesados.

Hay que considerar que en el Biobío existen 7 puertos comerciales y 4 puertos industriales privados, con especial cercanía. Además, es una de las zonas con mayor densidad industrial en Chile.

Estudio de metales pesados en la Península de Hualpén

Otro lugar afectado por estos hechos es uno de los más bellos del Biobío. Un estudio realizado entre la Universidad de Concepción y la Universidad de Nantes, Francia, analizó el estado de los suelos del Santuario de la Naturaleza Península de Hualpén.

El resultado fue categórico. Como consignamos en Sala de Prensa en septiembre pasado, los niveles de manganeso y cadmio superan las normas internacionales. Al parecer, esto es resultado de su cercanía con los centros industriales cercanos.

Para este reportaje, conversamos con Mauricio Schoebitz, académico de la Facultad de Agronomía de la Universidad de Concepción. El profesor explicó que la presencia de metales contaminantes puede afectar el desarrollo del microbiota del suelo y repercutir en el ciclo de los nutrientes.

“Se pueden ver afectados algunos tipos flora y otros pueden tolerarlo. Hay plantas con la capacidad de acumular los contaminantes en sus raíces”, dijo. Respecto a la fuente de emanación de metales pesados, agregó que pueden ser naturales, domiciliares e industriales.

“Existen lugares que los poseen por sus formaciones geológicas, como también la fuente puede ser la cercanía a barrios industriales de labor intensa”. Sobre el futuro, mencionó que, si se utilizan algunas estrategias de remediación, la concentración de los elementos podría ir disminuyendo a lo largo del tiempo. “Va a depender de la actividad industrial en la zona. Si esta se incrementa, podría haber algún riesgo”.

“Estamos impulsando junto a senadores de la república una normativa nacional que regule la protección del suelo”, sumó. Esto, porque además de académico, es vicepresidente de la Sociedad Chilena de la Ciencia del Suelo, que busca regularizar las normas que inexistentes en el país.

Personas como vertederos de metales pesados

Cuando se trata de deudas ecológicas, al parecer Chile tiene una histórica con la región del Biobío. ¿Hasta cuándo seguiremos deteriorando nuestro medio ambiente y perjudicándonos como comunidad? ¿Qué le estamos dejando a las generaciones que vienen?

Si los daños de estos elementos químicos se acumulan con las décadas, ¿Qué niveles tendrán los próximos niños que nazcan? ¿Cuánto crecerán los porcentajes de cáncer, problemas neurológicos, renales, enfermedades respiratorias, problemas reproductivos, etc.?

Se exige una reparación para los afectados mientras se generan más víctimas. No se puede avanzar si se retrocede con igual o mayor rapidez. Quienes mandan no se toman en serio la intoxicación de la flora, fauna y personas. El daño ha sido sistemático y en diferentes puntos.

A la fecha de cierre de esta edición, no hubo referencia al tema de base por parte de las autoridades de Medio Ambiente y Salud.