Un terremoto futbolístico de aquellos desató la Asociación Nacional de Fútbol Amateur, ANFA, involucrando directamente a dos clubes de nuestro querido Biobío: Lota Schwager y Comunal Cabrero.
Ni el libro de realismo mágico más latino del mundo se imaginaba esto. El ente rector del amateurismo informó a ambos equipos que tienen la posibilidad de ascender a la Segunda División Profesional 2026.
En algún episodio de El Penquistao tratamos esto, ya que en ese momento se hablaba de un ascenso directo a uno de ambos clubes. Sin embargo, este ascenso por secretaría a la tercera categoría del deporte rey chilensis quedó en nada. Ahora, la definición sería con pelota de por medio.
A través de un oficio más inesperado que una monja karateca, la ANFA abordó la posibilidad de que haya un cupo vacante en la división. Resulta que Melipilla y San Antonio han recibido sendas restas de puntos, descensos y retractos de dichos actos. En ese sentido, los “Potros se habían salvado… por cuatro horas. Luego, se les descendió otra vez, aunque aún quedan instancias.
En este despelote, se invitó a los “Mineros” y al “Descomunal” a un partido único que definiría qué club accede al fútbol profesional, ya que ambos clubes fueron terceros y cuartos, de forma respectiva, en la Tercera División A 2025. Este partido, preliminarmente, se jugaría el 7 de marzo en sede por confirmar. Si en los 90 minutos no hay ganador, penales y que sea lo que los dioses de la pelotita determinen.
Lo más curioso es que la ANFA solicitó confirmar a la brevedad la asistencia al duelo. ¿Qué pasa con el equipo que no quiera jugar? Le darán el cupo del ascenso al club que no se haya restado. ¿Tiene lógica? Supongo.
Deportivamente la situación es contrapuesta. Lota Schwager ha confirmado más de una docena de fichajes, pero con un enfoque claro a disputar Tercera División A. Comunal Cabrero, en tanto, no ha expresado renovación deportiva ante la salida de varios jugadores, entre ellos, más de alguno que se fue a jugar a Coronel.

