Bien es sabido que las cabras se comen todo a su paso. Aprovechándose de esta circunstancia la Universidad de Concepción implementó hace dos años (este es el tercero) la Brigada Caprina Forestal. No es otra cosa que un piño de cabras que son pastoreadas a determinados puntos de los cerros de la U y ayudan a controlar la vegetación.
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Cabras para prevenir incendios forestales
A través de un comunicado público la Universidad explicó que “la iniciativa utiliza el pastoreo estratégico para reducir la vegetación que puede alimentar un incendio forestal”.
Son 60 cabras, han sido bautizadas como la Brigada Caprina y su labor forma parte de las acciones preventivas de incendios forestales para la temporada 2026–2027.
“Su trabajo no requiere maquinaria ni herbicidas. Mediante el pastoreo estratégico, las cabras ayudan a controlar la vegetación en áreas de difícil acceso, como laderas y pendientes, contribuyendo al manejo de biomasa que puede servir de combustible para los siniestros”, se agrega en el comunicado.
La versión 2026–2027 del Programa de Protección contra Incendios Forestales contempla 32 acciones, entre ellas rondas preventivas, anillos de protección, una brigada forestal, trabajo con vecinos y vecinas del sector y el regreso de la brigada caprina.
La cuadrilla de la organización Buena Cabra trabaja bajo la supervisión de personal especializado y en un perímetro delimitado que permite organizar la rotación de los animales y resguardarlos, entre otros factores, de posibles ataques de animales.

Brigada Caprina reduce entre un 70 y 80% la biomasa combustible
El encargado de Propiedades y Gestión Forestal de la Dirección de Servicios UdeC, Juan Emilio Espinoza Carvajal, resaltó los buenos resultados obtenidos con los animales, que este año permanecerán en la Universidad entre octubre y fines de diciembre. La iniciativa contempla una superficie de trabajo de 22.500 metros cuadrados, enfocada principalmente bajo la línea de media tensión.
“Hemos estudiado cuánto es la efectividad que tienen en cuanto a términos de reducción de combustible y hemos llegado a la determinación de que reducen entre un 70 a un 80% de la biomasa en el sector donde ellas trabajan. Entonces, esto tiene un impacto significativo, sobre todo en zonas de alta pendiente, donde no podemos poner cuadrillas con trabajadores por el riesgo de accidentes, pero donde las cabras están habituadas para trabajar”, recalcó.

Buena Cabra una real alternativa viva para el manejo del terreno
Con nueve años de trayectoria, Buena Cabra es pionero en el uso de estos animales para la reducción del material inflamable. Su cofundadora, Rocío Cruces Neira, explicó que el pastoreo estratégico permite controlar la vegetación sin recurrir a químicos que puedan ser peligrosos para la flora y fauna del sector o afectar la salud de las personas.
El paso de los animales hace que la vegetación no desaparezca por completo, pues al comer las cortan, pero conservando sus raíces. “Esto es muy importante porque no deja el suelo descubierto, evitando la escorrentía (arrastre de sedimentos por efecto de la lluvia en invierno) lo que puede provocar aluviones o derrumbes”, agregó.
Además, el empleo de estos animales beneficia al suelo, controlando la vegetación, pastizales y matorrales, entregando abono para la conservación.

