En el Biobío hay ciertos íconos arquitectónicos que forman parte de la identidad de esta zona del país: el Arco de la Universidad de Concepción o Arco de Medicina, la diosa Ceres en la Plaza de la Independencia, los Tribunales de Justicia, la antigua Estación de Ferrocarriles que hoy alberga al Gobierno Regional y, en Talcahuano, la Puerta de los Leones.
Sin embargo, con este punto en la bahía chorera hay un tema específico que lleva más de cien de años de discusión y que nos ha seguido hasta ahora.
La tradición popular afirma que las estatuas de dos leones que custodian el ingreso a la Base Naval llegaron como botín de guerra ante los peruanos. Esto, cuando el Ejército chileno entró triunfante a Lima el 17 de enero de 1881.
¿Esta versión tiene algún asidero? ¿Cuáles son las otras versiones que podrían justificar la presencia de estas estatuas en la marina?
La explicación del Museo Marítimo
En el sitio web del Museo Marítimo se aborda este tema con alguna profundidad. “Se pueden plantear un par de posibilidades que pueden explicar la forma en que llegaron las esculturas de los leones a ubicarse donde las podemos apreciar hoy”, explican.
La primera posibilidad es que hayan sido compradas por la Armada de Chile, alrededor del año 1896. Durante esos años, ya se ubicaban en la esquina de la casa de oficiales y profesores de la Escuela de Ingenieros Mecánicos de la Armada, edificio que estaba donde ahora está la entrada a la Base Naval. La casona hoy no existe, ya que resultó destruida por el violento terremoto de 1939 que azotó a la zona.
Lamentablemente no se cuenta con documentación histórica institucional que confirme lo anterior.
La otra posibilidad es que las esculturas hayan sido donadas a la marina por Isidora Goyenechea de Cousiño. Esto no sería casual, por si se lo pregunta. Y es que en el Parque de Lota, que lleva su nombre, también se encuentran dos esculturas de leones iguales a los de la Base Naval. “No podemos dejar de mencionar la gran simpatía que doña Isidora tenía por la Armada de Chile”, expresa el texto.

Los leones del Parque de Lota son iguales a los de la Base Naval
El Parque de Lota tiene dos esculturas de fierro fundido, construidas en la fundición Val d’Osne en Francia. En ellas, se puede observar a un león pisando una serpiente y otro pisando un cocodrilo, idénticos a los de la entrada a la Base Naval de Talcahuano.
El investigador Mario Olivares escribió sobre el Parque Lota, que llamó “Una entrada al paraíso”. En conversación con Sala de Prensa, confirmó la estrecha relación de Isidora con la Marina. “Le pasó toda su flota de buques que tenía ella y les dio el combustible para navegar”, dijo.
Por lo tanto, si a esta amistad le sumamos el hecho que los leones del Parque son iguales a los de la Puerta de Los Leones en plena Base Naval, ¿pudieron haber sido donados por Isidora a la Marina de Chile?
Olivares dice que sí. “La señora Isidora, en el tiempo de la Guerra del Pacífico, fue patrona de todo el combustible que utilizaba la Marina. En ese periodo, trajeron los cañones que están en el parque; son de la Guerra del Pacífico”, constató.

Leones en todo Chile
De hecho, si nos apresuramos un poco, hay muchas estatuas de leones en muchos lados aparte de la Puerta de Los Leones:
- El par de leones de bronce más conocido está en la intersección de las avenidas Providencia y Los Leones en Providencia, Santiago.
- Dos estatuas de leones de Fu al estilo chino se ubican en la esquina de Grajales y San Alfonso, en el barrio Meiggs de Santiago.
- En la Plaza Colón de Antogasta se encuentra el monumento El León, un regalo de la colonia española de 1910 que incluye la figura de un león sosteniendo el escudo de España.
- En la Plaza de Armas de Linares, región del Maule, hay estatuas de leones; mismo caso ocurre con Yerbas Buenas, vecina de la misma región.
Según el historiador penquista Boris Márquez, las figuras de leones eran típicas de esta época. “Los leones constituyen una de las figuras emblemáticas y recurrentes de la cultura europea del siglo XIX y de la primera mitad del siglo XX, al punto en que se convirtió en un repertorio clásico de la escultura de la época. Se veían en los edificios públicos: la Biblioteca de Nueva York la tiene”, explicó Márquez.
Estatuas de este tipo “estaban en la entradas de los parques, en los emblemas heráldicos y eran traídos especialmente desde fundiciones de Francia e Italia, donde se producían por catálogos”.

Saqueos en Lima: ¿Hubo Leones?
En enero de 1881, el Ejército chileno ingresó a Lima, la capital del Perú, con el fin de poner término a la Guerra del Pacífico. La presencia chilena hasta hoy es objeto de debate. Para algunos, se produjeron saqueos; otros, señalan que se tomaron botines de guerra.
Según el historiador Rafael Mellafe, “el Estado de Chile trajo desde Lima una cantidad importante de libros, cerca de 10.000 volúmenes como lo expresa don Ignacio Domeyko en nota aparecida en el Diario Oficial de Chile el 22 de agosto de 1881 cuando le solicitaron inventariar lo llegado desde la capital del Perú”.
Algo similar señala el historiador Patricio Ibarra. “Se entendió de parte de las autoridades chilenas como contribución de guerra impuesta por Chile al Perú, en una interpretación amplia del Derecho internacional de la guerra contemporáneo a los hechos”, dijo. La idea de traerse este botín era “financiar y retribuir los gastos en que se incurrió por la ocupación de Lima y otros territorios peruanos”.
Lo cierto es que sí se enviaron toneladas de materiales por barco a Chile. Lo hizo gran parte de la oficialidad: libros, obras de arte, religiosas y pictóricas. Algunas de las especies sustraídas, como unos libros, fueron recientemente devueltos a Lima.
Sin embargo, de todos los listados, en ninguna parte aparecen las estatuas de leones. Curiosamente, sí aparecen unos leones vivos sustraídos desde el zoológico de Lima y enviados a Chile por barco. Tal vez, este hecho pudo haber dado pie a la confusión, que más tarde se transformó en un mito en la Puerta de Los Leones.

Por este tema consultamos oficialmente a la Armada de Chile. Desde la institución manifestaron que recopilarían antecedentes para entregar alguna versión.

