Tras un accidentado (nunca mejor dicho) paso por Concepción, los scooters eléctricos comenzarán sus operaciones en San Pedro de la Paz.
Una flota de 150 de estos vehículos permitirá recorrer partes de la comuna. Esto, aseguran, en beneficio de la congestionada movilidad en meses de alta demanda turística, con seguridad y buena convivencia vial.
La verdad es que el anuncio se enmarca en el fin del contrato de Whoosh, la operadora, con la Municipalidad de Concepción. En 2024, bombos y platillos eran poco para comentar el inicio del servicio. Sin embargo, un sinnúmero de accidentes de tránsito por scooters, varios de ellos muy graves, llevaron a la capital regional a finalizar la alianza.
Y si bien la responsabilidad recae parcialmente en la empresa, por no lograr transmitir la importancia de la seguridad vial, también cae en la gente. Sí, porque es cosa de mirar parejas de tortolitos que se suben de a dos al scooter, otros que suben a niños pese a la prohibición de menores de edad y hasta un grupo no menor de usuarios que llevaban cajas y bultos tal como si fuera el carrito de feria.
En ese sentido, la promesa de Whoosh es que los scooters en San Pedro de la Paz no repetirían estos problemas. El servicio tendrá estacionamientos definidos, para evitar vehículos botados en cualquier parte. Además, estos estacionamientos servirán de puntos de pago, partida y final del viaje, disminuyendo un poco el despelote.
En cuanto a los scooters, contarán con geolocalización y velocidad máxima de 25 kilómetros por hora. Sumado a ello, poseerán luces, frenos regenerativos y monitoreo permanente por parte de la operadora. Desde Whoosh recalcaron que “el uso del sistema de transporte es exclusivamente para mayores de 18 años. Es obligatorio el uso de casco y solo puede ir un usuario por scooter, además de respetar las leyes del tránsito”.
Como punto a destacar, ya veremos si cumple los objetivos o no, es la realización de actividades educativas gratuitas. Las “Escuelas de Conducción Whoosh” se orientarán a reforzar la educación vial y el uso responsable de los monopatines.

