La categoría de proyección de Fútbol UdeC superó a Inter de Concepción por penales y se proclamó campeona del Octogonal del Biobío.
Los jovencitos del Campanil y el club debutante en Tercera División B igualaron durante los 90 minutos en el duelo disputado en el Estadio Municipal de Florida. El desequilibrio vino en penales, donde la UdeC venció por 4 a 2. Primer título en el palmarés regional para los muchachos.
Felicitaciones a los chicos de ambos clubes, que mostraron buen fútbol. En el campeón, se nota que hay presente y futuro, mientras que en el derrotado se ve un plantel compacto para una Tercera B que se avizora complejísima.
Sin embargo, debemos hacer un “pare”. Sí, porque hace semanas que la situación del Octogonal del Biobío no ha sido la más sencilla. Vamos a hablar de ello de inmediato.
Las complejidades del Octogonal del Biobío
En primer lugar, el formato. Aunque el torneo era de eliminación directa, Fútbol UdeC e Inter de Concepción se enfrentaron dos veces: una en el debut y el otro en la final. ¿Cómo es esto posible? Bueno, pasaban equipos por el mérito deportivo de ser el mejor perdedor.
En otra arista, pero relacionada al formato, vienen las bases. Fernández Vial cayó en la segunda fase ante Iberia de Los Ángeles por 1 a 0 en Talcahuano. Hasta ahí todo bien: “Azulgranas” a semis contra Fútbol UdeC y el “Almirante” para la casa, pero no en verdad, ya que habían clasificado a la otra semifinal contra Inter de Concepción.
Fernández Vial, con un plantel en conformación, declaró que no pudo ingresar nuevos jugadores ante lesiones o eventos por lo que decían las bases. Ante este escenario, determinaron retirarse del torneo. Inter de Concepción, por ende, llegó a la final ganando apenas un partido en todo el torneo, 6 a 2 ante la proyección de Lota Schwager.
En tercero, y no menos importante, es el factor comunicación. La pega de los medios es informar a la gente hincha de su equipo, o en general interesada en el deporte, pero se complicó en este Octogonal del Biobío. Los resultados de los partidos se informaban de forma variable, con clubes cubriendo el torneo en orilla de cancha y otros de los que costaba enterarse hasta días después para quienes no pudieron ir.
El torneo ha sido un importante actor del cierre del verano desde hace varios años, pero en esta vez la serie de factores comentados pudo influir en un menor interés contrastado a otras oportunidades. Y no es que no se haya intentado publicitar, sino que se fue “desinflando” de a poco. ¿Será igual el próximo Octogonal del Biobío? Ya lo veremos.

