Una nueva denuncia por la irregular comercialización de “jurel” que no es jurel, con origen chino, remece el mercado alimentario local.
Meses atrás le contamos de la existencia de marcas que vendían caballa por jurel. Pues bien, la cosa sigue igual o peor. Cinco empresas comercializadoras de supermercados y mayoristas estarían vendiendo gato por liebre marinos a los usuarios.
Las mencionaremos para que usted las conozca, pero no es publicidad porque no nos han pagado. San Remo, Esmeralda, De Reyes, Deyco y Misol venden conservas de caballa como jurel. No tiene nada de malo la caballa; es más, es un pez bastante sano, pero no es jurel y venderlo como tal está bien feo.
La denuncia se sustenta en informes científicos alimentarios de la Universidad de Chile que comprueban que el producto es caballa, scomber spp, y no jurel, trachurus murphyi. Misma determinación se estableció hace unos meses, cuando recién había irrumpido la trama del jurel chino trucho.
En esa línea, la presidenta de los Pescadores Industriales del Biobío, Macarena Cepeda, recalcó que “lo más preocupante es que no estamos frente a un hecho aislado, sino a una situación que se repite. La primera denuncia ingresada a mediados de 2025 tuvo una acción rápida de la autoridad sanitaria”.
El Ministerio de Salud, como ente fiscalizador, “inició acciones y solicitó el reetiquetado de los productos. Es decir, hubo sanciones y advertencias, lo que esperamos también para este nuevo caso de engaño al consumidor”, añadió.
“Nuestra principal preocupación es que las personas compran un producto esperando una cosa y reciben otra. Están siendo engañados por la etiqueta, porque cuando se vende algo como jurel y no lo es, se vulnera el derecho básico a elegir informado, aprovechándose del arraigo local que tiene esta proteína marina tan querida por las familias chilenas”, sentenció la dirigenta.
Casos como el jurel chino no son exclusivos de Chile
No creo que sirva de consuelo, pero es necesario saber que este problema del jurel chino y otros productos mal etiquetados no es único de nuestra fotocopia feliz del Edén. Cerca del 20% del comercio mundial cae en la categoría de etiquetado fraudulento o incorrecto, indicó la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, FAO.
Entre estas prácticas irregulares, se encuentra adulterar o sustituir las especies comercializadas, etiquetas engañosas y el ocultamiento del origen del producto. Cuando tome su lata de pescado, tómese el tiempo de revisar desde dónde viene. Muchísimos productos de menor valor proceden de Asia, así a secas, mientras que las conservas chilenas dicen hasta la dirección de la fábrica donde se hicieron.
Nuestros estándares de producción son estrictos y exigentes, con trazabilidad y calidad comprobable. Por algo Chile es baluarte mundial en la exportación de alimentos marinos de alto nivel. En esa línea, importar caballa y pasarla como jurel local, cuando no es así, afecta nuestra industria.
Jurel chino no es jurel, denuncian Pescadores Industriales del Biobío

