Estudiantes de UCSC recuperan el patrimonio histórico inmaterial de Población VIPLA de Penco destruída en los incendios del 2026

Vipla
Población Vipla | Foto: Cedida

Probablemente en el Gran Concepción muchos hayan escuchado hablar de la Población VIPLA en Lirquén, pero seguro pocos conocen el significado de esta sigla o la importancia de esta villa.

VIPLA se refiere a Vidrios Planos, ese era el producto de la Fábrica Nacional de Vidrios Planos que se fundó en 1952 en la localidad de Lirquén perteneciente a la comuna de Penco.

Como ocurrió con muchas industrias de la época, al lado de la empresa, nace la villa de los trabajadores VIPLA. Ahí por años fueron construyendo un barrio muy particular y que se hizo muy conocido en el Biobío.

Lamentablemente este último verano la población VIPLA fue arrasada por el fuego y se perdió casi todo de ese patrimonio arquitectónico, pero las historias siguen vivas y eso es lo que recuperó una pareja de estudiantes de Licenciatura en Historia de la Universidad Católica de la Santísima Concepción.

Estudiantes UCSC rescatan y construyen el único registro patrimonial de VIPLA

Se trata de los alumnos Belén Ojeda y Matías Romero, ambos son estudiantes de la UCSC y fueron guiados por el académico Gonzalo Ortega. La tesis se llamó “Análisis de la sociabilidad en la población VIPLA entre 1952 y 1982“.

La idea de llevar adelante este trabajo de recuperación histórica surgió “a partir de una inquietud de ambos estudiantes: rescatar una historia no explorada dentro de la memoria de Penco y Lirquén. Mientras gran parte de los estudios locales se han concentrado en otras experiencias industriales como las de Loza Penco o la refinería CRAV, ellos optaron por centrar su atención en una comunidad cuya identidad permanecía sólo en la memoria de sus habitantes”, así se presenta este trabajo a través de un comunicado de la UCSC.

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En la imagen los alumnos Belén Ojeda y Matías Romero haciendo registros para su investitgación sobre la población VIPLA de Lirquén | Foto: Cedida

El rescate del patrimonio inmaterial de población VIPLA

La población fue construida en 1952 exclusivamente para trabajadores de la fábrica y sus familias. A poco andar se convirtió en un espacio singular dentro de Lirquén. Para los investigadores, su principal valor se encuentra en las relaciones humanas que se construyeron en su interior.

“Este es un estudio sobre la sociabilidad, sobre las costumbres, los oficios, las prácticas y la manera en que los vecinos fueron construyendo un relato común. Es un rescate del patrimonio inmaterial que existía en ese espacio” explicó el académico Gonzalo Ortega.

A través de entrevistas y fotografías familiares los estudiantes reconstruyeron aspectos de la vida cotidiana de los vecinos: celebraciones comunitarias, redes de apoyo, espacios compartidos de encuentro, actividades organizadas en la escuela y la plaza, y el rol que tuvieron las mujeres en la construcción de la comunidad, experiencias que nunca habían sido documentadas de manera sistemática. Los testimonios evidenciaron una fuerte identidad colectiva que caracterizaba a la población.

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La población VIPLA comenzó a ser construída tras la visita del Presidente de la República Gabriel González Videla | Foto: Cedida

“No pensamos que nos íbamos a encontrar con esta maravilla”

Belén Ojeda relató a Sala de Prensa los hallazgos que más le sorprendieron, “cada persona que vivía en la población era considerada. Es decir, el niño el obrero el trabajador, la mujer. Se hacían distintas actividades para que ellos también fueran partes de esta misma sociabilidad dentro de la población. Me refiero a que la mujer se la consideraba compañera laboral, a los niños con estas fiestas y paseos, este mismo bus dedicado a la educación. Llevaban a los niños a los colegios, se hizo un colegio dentro de la población para hijos de trabajadores y al obrero. Tantos beneficios que se les daban dentro de la población y se los daba la fábrica. Esta configuración de sociabilidad considerada a todos no solo al trabajador” señaló.

¿Pensaban que se iban a encontrar con esto?

“Teníamos una idea. Yo hablé con los ex trabajadores y ellos comentaban que la fábrica daba beneficios y vi mucha emoción de sus ojos cuando hablaban de la fábrica, pero nunca pensé que con las entrevistas nos íbamos a encontrar con toda esta configuración de la población estratégica y todos estos beneficios. Nos encontramos con muchas cosas que no teníamos idea, la conexión con las distintas fábricas, nos sabíamos que VIPLA es la primera población de Lirquén, no sabiamos de Pisagua, que estos caminos eran rurales y la gente se vio en la obligación de crear sus propios oficios ya que no tenían acceso a Penco. Todo esto complementó la investigación de manera increíble. No pensamos que nos íbamos a encontrar con esta maravilla“.

Por su parte Matias Romero, el otro alumno responsable de este trabajo aseguró que “no basta con guardar estos registros. También es necesario compartirlos. Una fotografía familiar puede contar mucho más que una historia personal, puede mostrar cómo era una comunidad, una forma de vida o un período histórico que ya no existe”.

Los autores hicieron un reconocimiento especial a los vecinos que abrieron las puertas de sus hogares, compartieron sus recuerdos y confiaron sus archivos personales para colaborar con la investigación.

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