La idea de unir los puertos de los océanos Atlántico y Pacífico a través de una supercarretera tipo Corredor Bioceánico no es nueva en Sudamérica. Al contrario, hay varios proyectos que por una u otra razón no han podido concretarse.
Perú, Brasil, Chile y Argentina en más de alguna oportunidad lo han intentado. Sin embargo, hasta ahora la idea de saltarse el Canal de Panamá o el Estrecho de Magallanes no pasa de ser un sueño.
Eso hasta este último tiempo. Tras el surgimiento del puerto de Chancay en Perú, ha tomado mucha fuerza la idea de un corredor bioceánico ferroviario que una la costa de Brasil con la peruana. Este es un proyecto de decenas de miles de millones de dólares que, en gran medida estaría financiado por China, que ya sabemos tiene mucho interés en invertir en esta parte del continente.
A su vez, esta iniciativa Brasil-Perú ha impulsado que otros proyectos avancen para su propio beneficio. Aquí entra el viejo proyecto de corredor ferroviario bioceánico entre Argentina y Chile vía el paso Planchón Vergara de la región del Maule.
Argentina quiere “resucitar” el proyecto de Ferrocarril Trasandino
Según diversas fuentes y medios de comunicación trasandinos, el gobierno argentino quiere resucitar un proyecto de conexión ferroviaria que pretende unir ambos océanos a través del paso Planchón Vergara, en la comuna de Romeral, al noreste de Curicó. Entre la Ruta 5 Sur y la frontera argentina hay cerca de 100 kilómetros de sinuosos y complejos caminos.
La iniciativa estaría apoyada, no solo por la administración de Javier Milei, sino que también por las provincias argentinas. En esa categoría, apoyan sobre todo aquellas que, de concretarse la iniciativa, podrían reducir los costos logísticos en un 30% al conectar el enorme yacimiento petrolífero de Vaca Muerta con los puertos chilenos.

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Rodrigo Chávez, del Instituto Ferroviario, asegura que “una vez más el Gran Concepción quedará mirando”
La elección del paso Planchón obedece a que ofrecería condiciones climáticas estables y mayor operatividad durante el periodo invernal. Pese a ello, la inversión podría superar fácilmente los US$4 mil millones en este portezuelo a más de 2.500 metros sobre nivel del mar.
En este contexto, Rodrigo Chávez, integrante del Instituto Ferroviario de Chile en conversación con Sala de Prensa expresó sus reparos.
“Ante la excesiva tardanza, ausencia de compromiso real e indiferencia, toda la carga de Vaca Muerta de la provincia de Neuquén y carga bioceánica en general se iría por este proyecto de Ferrocarril Trasandino por el Paso Planchón Vergara entre Malargüe, provincia de Mendoza, y Curicó en Chile hasta el puerto de Gran Escala de San Antonio”, indicó el experto.
“Una vez más el Gran Concepción y el Biobío quedarán mirando cómo otros se llevan los frutos. El FTS, Ferrocarril Trasandino Sur, por el Paso del Arco o el Paso Mallín, es mucho más bajo, conveniente, factible técnicamente y de menor desarrollo requerido, como kilometraje y obras de arte por contruir, entre Bahía Blanca y los puertos el Gran Concepción”, añadió.
“La faja entre Púa (entre Victoria y Lautaro) y Lonquimay sigue íntegra esperando reponer la vía. Entre Lonquimay y la frontera está hecho el levantamiento topográfico desde los años 50′. En Argentina la vía está operativa entre Bahía Blanca y Arroyo Covunco, cerca de Zapala (poco más de 150 kilómetros de la frontera chilena)”.
“Las autoridades regionales chilenas y argentinas sólo hacen seminarios grandilocuentes, visitas allá y acá. Nada más”, criticó.

