La Región del Biobío esta llena de fuertes. La razón de esto es muy sencilla. Esta era la frontera, hasta aquí podían llegar los españoles. De aquí al sur era técnicamente otra nación.
Pero las fortificaciones no se construyeron sólo durante la época de la conquista, también cuando Chile ya era una nación independiente. Porque primero fueron los españoles y luego el gobierno chileno el que debió fortificar esa zona para poder frenar las avanzadas de quienes habitaron primero estas tierras.
Así lo indicó la doctora en historia de la Universidad de Concepción Laura Benedetti. “Recordemos que la ciudad de Concepción es la que tiene que enfrentar la Guerra de Arauco durante todo el siglo XVI por lo tanto ahí tenemos el primer fuerte. Recordemos también que cuando los españoles fundan la ciudad fundan un fuerte y de ahí se organiza la institucionalidad y van de la mano con una nueva estrategia de enfrentar el problema de la guerra”, detalló la especialista.
En este proyecto ganador de Fondo de Medios 2026 vamos a recorrer la zona del Valle del Biobío para conocer algunas de estas fortificaciones y contarte en qué condiciones se encuentran.
Fuerte La Planchada: “El más antiguo en pie”
Comenzamos con tal vez el ícono más conocido de la zona. El Fuerte La Planchada de Penco. Fue construido en 1687 por el Gobernador José Garró y hasta hoy es posible observar parte del muro que nos permite adivinar su magnificencia. Lo visitamos y entre otras cosas nos enteramos que lo que hoy vemos es sólo una parte de lo que fue alguna vez este emplazamiento que mira a la Bahía de Concepción.

Nuestro asesor histórico para este proyecto es Pedro Andrade. Este profesional es antropólogo, arqueólogo y profesor de historia en la U. de Concepción. Nos afirma que ha conversado con vecinos en Penco que le han señalado que el escudo de Castilla y León -que todavía podemos observar- antes casi no se podía alcanzar con la mano, lo que quiere decir que gran parte de su infraestructura está enterrada en la playa.

Andrade, afirma que esta es al estructura en pie más antigua del chile colonial. “Sin duda, en la intercomuna es lo más antiguo que nos queda de 1687. Gran parte de nuestro patrimonio arquitectónico colonial fue destruido por los terremotos, pero el fuerte La Planchada nos acompaña desde casi 350 años. Pero es lamentable ver el estado de conservación que tiene. Esta pintado, está rayado, el escudo está mucho más descascarado de la última vez que lo vine a ver y estas son estructuras que debiéramos conservar y conocer. No basta solo con tenerlos”.
El fuerte es monumento nacional y un orgullo para los pencones. Pero no podemos dejar de mencionar un episodio que revelamos en Sala de Prensa. Hasta hace algunas semanas permanecían frente al fuerte unos arcos de fútbol. Los arcos fueron puestos peligrosamente cerca del monumento y bueno era obvio que algún pelotazo le podía llegar a la estructura.
Tras la denuncia hecha pública por nuestro medio los arcos fueron retirados y se resguardó este tesoro histórico de Chile.

Fuerte San Martín: El “bunker” de la segunda guerra mundial
Ahora vamos un poco más al norte. En Tomé encontramos el Fuerte San Martín, una increíble estructura construida a principios del siglo XX. Al visitarlo notamos de inmediato que tiene reminiscencias de las construcciones que hemos visto tantas veces en las imágenes de la Segunda Guerra Mundial.

El lugar hoy esta dentro del balneario de Punta de Parra. Y si bien es cierto está técnicamente abandonado, hay vecinos que lo están recuperando y organizaciones que hacen visitas y actividades culturales para que las nuevas generaciones lo conozcan.
Así lo expresó a nuestro medio Marianela Zapata, profesora de historia Tomé y quien nos acompañó en parte de esta visita. “El fuerte San Martín ha comenzado a llegar a las salas de clases. En estos últimos 3 años se desarrolla en la comuna un fortalecimiento a la educación patrimonial y dentro de este contexto hay programas de primero a sexto básico en donde hay una serie de contenidos a tratar y el fuerte San Martín es una de las temáticas. En algunas ocasiones hay delegaciones de estudiantes que vienen a este lugar, lo recorren, hay un acercamiento. También lo que ha dado bastante resultado es que los estudiantes crean reproducciones de este fuerte a través de maquetas. Así vamos creando en las nuevas generaciones un conocimiento, pero también una conciencia patrimonial”, aseveró.

Pedro Andrade, entrega detalles de para qué se construyó esta increíble infraestructura. “Esta es una estructura republicana finales del siglo XIX (Gobierno de Balmaceda) como una estructura defensiva y disuasiva. Se ve por la estructura de hormigón y fierro que son de la época. Este fuerte no fue utilizado en ningún conflicto bélico, el único antecedente que tenemos de un uso real, es cuando fue la rebelión de la escuadra en 1931 donde los sublevados se toman esta posición. Todo esto nos habla de la importancia militar y estratégica que tuvo la bahía completa con todos estos fuertes que dan vuelta a toda la bahía incluyendo la Isla Quiriquina“.
Las fortificaciones de Talcahuano “para el fuego cruzado”
Nuestro recorrido termina en este primer capítulo en Talcahuano. El puerto de Concepción estaba lleno de pequeñas fortificaciones, de ellas no queda nada, solo hay referencias históricas.
Junto a Juan Francisco Vargas quien cursa un magíster en Historia de la U. de Concepción subimos al cerro la U frente a población Gaete para imaginar la presencia de los fuertes y entender el rol que cumplían.

“Desde sus inicios siempre Talcahuano fue considerado un puerto militar -expresó Vargas- y era una de las principales radas donde llegaban los barcos a desembarcar y tuvo bastante relevancia cuando Talcahuano se convierte en el puerto de Concepción. A partir de ahí se construyen dos fuertes, el fuerte San Agustín ubicado en la actual plaza María Isabel y el Fuerte Galvez que se tiene indicios estaría dentro de lo que es hoy la Base Naval. Principalmente en la época de la colonia había que defenderse de otras naciones competidoras de España, Inglaterra, Holanda u otra, pero también proteger la conexión directa con el puerto. Se construyen estas baterias que hacen fuego cruzado para evitar que se tomara este lugar como estratégico”, manifestó el experto.


Junto a nuestro equipo solicitamos autorización a la Armada de Chile para ingresar a la Base Naval y buscar el Fuerte Gálvez, pero se nos dijo -pese a que los documentos históricos así lo respaldan- que la fortificación estaba fuera de la base.

En la Puerta de Los Leones nos tuvimos que conformar con visitar una estructura tipo torre o torreón que fue descubierta hace sólo algunos años y cuyo origen aún no está del todo claro.
Sitios: Tomé y Quebrada Honda, el conchal arqueológico único que está a decenas de metros de altura


